La primera de las cinco noches en el Movistar Arena conjugó cambios en el repertorio, imágenes diferentes del concierto, una puesta lumínica más agresiva y un Gustavo Cerati que bromeó y arengó a la audiencia.
(Capital Federal – Martes 11 de Agosto de 2026) No es un juego de palabras ni un chiste de salón. Estaba cantado que el nuevo show “Ecos” de Soda Stéreo necesitaba rodaje con las funciones previstas hasta esta parte del año. La diferencia que hubo entre la premiere del sábado 21 de marzo y la primera de estas cinco funciones de despedida de Capital Federal, es casi la misma distancia que hay entre la Tierra y su “Luna Roja”. El vértigo de las primeras noches y después de obrar con paciencia para ir ajustando firme cada uno de los detalles que este espectáculo contiene en estos cien minutos de performance, dejó expuesto que «Ecos» requería del proceso de prueba y error para generar la gran paliza artística que anoche conmocionó al Estadio Movistar Arena, con las quince mil personas que disfrutaron a más no poder de un gran evento que deja la vara muy alta a nivel local. Lejos, muy lejos de cualquier clase de automatización operativa, anoche Cerati, Bosio y Alberti concretaron uno de los shows que más se acerca a esa deslumbrante sensación de estar frente a la banda argentina más grande de todos los tiempos.
Entre las presentaciones en el interior del país y el primer recorrido por buena parte de América Latina, los realizadores del espectáculo “Ecos” hicieron varios ajustes de telemetría fina y el show se vuelve una conmocionante experiencia que no solo desafía los hechos de la realidad, sino que abre las puertas a potenciar una realización donde nada parece tener límites reales. Anoche a las 21:06 comenzaron los eléctricos jadeos sincronizados de la guitarra del brillante músico argentino y un poco más de cien minutos después, la gente buscaba una excusa para no retirarse del primer estadio moderno de Buenos Aires. Hay que entender también que para lograr buenos resultados, probablemente no solo hay que proponer lo mejor posible desde arriba del escenario, sino encontrar debajo del mismo un público al que no le tiemblen las piernas para sumergirse en un sueño musical que desnuda que si la memoria no recordase lo ocurrido en la dramática madrugada del jueves 4 de septiembre de 2014, la realidad propuesta fruto de esta nueva magia tecnológica, es capaz de obligarnos a higienizar nuestra vista ante las cosas que propone “Ecos” de principio a fin de cada velada.
Hubo aspectos que se mejoraron entre el doblete de funciones de marzo para estrenar el formato de “banda más colaboración digital” y este primer adiós programado del grupo a los porteños que vivieron una fiesta a gran escala de principio a fin. El velo cubriendo al grupo en las dos primeras canciones tiene su elocuente propósito, por eso cuando la banda arrancó con los primeros compases de “Nada Personal” y el sistema elevó esa fina tela que dividía el escenario del campo parado en la planta baja, las ovaciones, gritos y enormes aplausos se multiplicaron de manera incontable. Más allá que ciertas polémicas mezclas de sonido de Adrián Taverna en su consola con sus niveles hayan dejado la guitarra de Gustavo algo debajo de las teclas o sonidos digitales en el principio, el concierto desarrolla su estructura envolvente cuando suena “Hombre al agua”y toda la gente entiende que si no vino a cantar con sus admirados, el asunto carece de todo sentido. La estructura luminotécnica respira fuertes modificaciones que no son detalle menor en este festín de “Rock-Pop Premium”. Las varillas de leeds que apoyan verticalmente cada coreografía lumínica, anoche sumaron más insistencia con una gran cantidad de chispas de luz blanca y roja, subiendo y bajando como si fuera especial pirotecnia detonando al costado de la banda, mientras el resto de las luces mantuvo toda esa conducta cautivante para cualquiera que observe el escenario a pocos centímetros o una destacada distancia en metros desde alguna tribuna.
Desde el mangrullo técnico se trabajo y mucho para lograr una fulminante mejoría en las imágenes que en ambas pantallas laterales acompañan al trío, sincronización de paneos de todas las cámaras ubicadas en el lugar junto con el master de imágenes que contiene esta versión tecnológica 2026 del líder de la banda. Buenas tomas de Gustavo cantando partes claves de las canciones, junto a enfoques laterales de Zeta tirando coros mientras su bajo aguijoneaba con precisión los huecos que la estructura rítmica, proponía al espectador a poco o bastantes metros un cambio voluptuoso. Ayer la belleza de estas imágenes adicionó dos nuevas cámaras de transmisión ubicadas en sendos parantes de la batería de Charly Alberti, lo que permitió disfrutar del instrumentista casi a centímetros de los impactos en tambores y platos, como si fuese una curiosa selfie del rubio ejecutante con su equipada infraestructura musical. Esa gracia al momento de seleccionar de que «lente live» o «master video» tomar información para ponerla en las dos pantallas laterales, le concedió al evento una dinámica muy poderosa y expresiva, cuando sonaron canciones como “Ella usó mi cabeza como un revolver”, “Luna Roja” y “Toma la ruta”. Asimismo otra particular novedad que no fue menor, fueron esos breves segundos donde resultaron sentidas las expresiones de Gustavo saludando a sus compañeros sobre escena y permitiendo ese desacartonamiento tan bien logrado bajo esta fusión de realidad más articulación tecnológica sobre escena. Tras las palabras de Cerati para abrir el roce verbal con sus socios, cuando llegó “En el séptimo día”, Zeta Bosio tomó la voz cantante para saludar a sus colegas y proponer la potencia del tema que tituló aquél espectáculo de Soda con el «Cirque Du Soleil». Otra de las novedades que tuvo la función de ayer, fue la inédita chance de observar a Gustavo tocando de espaldas a la cámara, mientras en el fondo podía verse al fervoroso público que ayer se dio cita en el Movistar Arena con un frenesí contagioso.
El concierto tenía la típica naturalidad de un show de gira, pero acá las cosas transcurrían por un riel invisible que unía en firme silencio interno a dos ejecutantes en tiempo real con el avatar tecnológico del inolvidable guitarrista. Como sucedió en todas las funciones, dos detonaciones pop-rock golpearon profundamente en el torax de la audiencia, cuando “Sobredosis de TV” y “Persiana americana” impactaron con profundidad instrumental en un estadio que acusaba esos shocks de impiadoso talento conceptual al justo momento de seducir sin medias tintas a la adrenalínica multitud. La fiesta parecía replicar la costura original de todos los anteriores recitales del “Ecos Tour 2026”, pero cuando menos podía surgir lo imprevisto, el escenario cobró un protagonismo distintivo al momento de darle al evento un recordado capítulo de la banda en Miami justo a mediados de los 90’s grabando aquél especial para la cadena MTV, cuando en vez de tocar “Un misil en mi placard”, el grupo anoche arremetió sin titubeos con la maravillosa “Entre caníbales”, canción que no había sonado hasta el momento en la gira de este recital, un maravilloso gesto en vivo descontracturando todo lo previsible, para un show con estas habituales dependencias de tono técnico para lograr un nivel intachable en su realización.
“Zoom” permanece como un momento naif del concierto con misceláneas en dibujos con simpleza de rasgos, cediendo la posta a “Planeador”, una de las composiciones incluídas dentro del “MTV Unplugged”, pero en realidad sobrantes de “Sueño Stéreo” lanzado en 1995, sensual momento donde Gustavo se mueve cómodo en escena, protagonizando dentro de la canción una situación hipnótica con su imagen proyectada en el velo central del proscenio del court de actividades. Cerca del final, la tecnología permite que Cerati toque muy cerca de la batería de Alberti, dejando en claro que los totems de proyección pueden dirigir la ubicación del avatar holográfico hacia donde sea necesario. El último tema con la inclusión de los anteojos 3-D llega con “Primavera cero”, donde varios «Gustavos» tienen protagonismo destacado en simultaneidad de imágenes superpuestas, mientras la canción eleva la pulsación eléctrica a velocidad crucero. Otra novedad llega con “Prófugos”, justo antes de comenzar la canción, porque ahora el guitarrista aparece con una chaqueta y un pañuelo distinto bromeando con el insólito cambio de vestuario sobre el escenario, dando señales de un hilarante sketch buscando la complicidad de la audiencia. Está claro que esta versión 9.1 del show continental para agosto de 2026, se permite hacer ostentación de evoluciones que hacen todavía más poderosa y emotiva la experiencia de tener al trío tocando delante de uno.
Mientras la oscuridad se apodera del estadio, brindando una cobertura de operaciones con el propósito de trasladar a Bosio y Alberti hacia la otra cabecera del estadio, el público no tiene mejor idea que cantar hasta que surjan novedades aquello de “el que no salta es un inglés”, refrendando la frase que recobró protagonismo en el Mundial 2026. Finalmente Zeta sube a una plataforma para tocar sus cuatro cuerdas, mientras Charly acomoda muy cuidadoso el set de batería elegido para la última canción del show. Cuando ambos están OK, desde la pantalla frontal Gustavo dice “tengo una buena canción para cantarles”, la contraseña para que “De Música Ligera” explote en las cuatro cabeceras del court a una potencia pocas veces recordada.
Entre el carrousel de videos sincronizados en la pantalla principal y la enjundia que la base rítmica coloca al hit, la fiesta en Villa Crespo alcanza su mayor nivel, en una versión con final más acotado. Mientras el público aplaude hasta enrojecer sus manos, desde atrás de la estructura percusiva alguien le acerca un micrófono a Charly, quien de pie en su tarima entiende que su discurso debe cerrar una actuación a todas luces tan conmovedora como inolvidable. “Es una gira y show tan mágico, porque su energía nos hace cargar muchísimo durante todo el show, muchísimas gracias, nos sentimos muy felices, Gracias…” y ahí las 15 mil personas rememoran sin vacilar la histórica frase de Gustavo en River agregando ese icónico “Totales” que pasó a la posteridad en distintos ámbitos y contextos.
El delirio se apodera del lugar, mientras suben los títulos de todo el equipo productor en el cuarzo principal del escenario, sonorizados por “Zona de promesas” del single en estudio. La gente a esta altura de los acontecimientos lejos está de abandonar el lugar y ahí se desata el ritual de las postales con el escenario de fondo. Está claro que este show que cuenta con Roberto Costa, Diego Sáenz, Caíto Lorenzo y Nicolas Bernaudo como artífices de esta experiencia de alta gama musical, hoy luce más potenciado por las correcciones y ajustes que debieron efectuarse con la continuidad de los primeros shows. Esta noche será la segunda fecha de la despedida porteña, con el agregado de ser justo el día en que Gustavo cumpliría 67 años, un elemento no menor en la emotividad que la velada puede tener. Quedando pocas entradas para el miércoles 12 y ya con las fechas del 14 y 15 totalmente agotadas, el circuito de las funciones despedida de Buenos Aires no solo es un éxito contundente, sino la ratificación de que Soda Stéreo está muy arriba del resto de las bandas locales, proponiendo desde la adversidad física un espectáculo de otro sistema galáctico, en el cual lo increíble asoma a cada segundo cargado de una veracidad despampanante.
Los “Ecos” del grupo sobre esta plataforma de conciertos respira una estruendosa euforia, mientras la conjunción de esta banda con el avance tecnológico aporta una situación que sin dudas resultaba totalmente imposible en otras épocas. Todos se preguntan si habrá más fechas durante el calendario 2027, pero eso merece una reflexión bastante más relajada, cuando la banda y los autores de esta enorme fiesta creativa evalúen hasta donde deben llegar esta nueva producción, líder en todos los aspectos de la industria en conciertos, un banquete de genial música indiscutida, vaporizada con la magia de permitirnos disfrutar de tres iluminados, que durante 100 minutos recuerdan la calidad cultural que respira un repertorio inoxidable, propuesta que se anticipó al futuro en muchísimos aspectos y características.
Soda Stéreo – “Ecos” – función del lunes 10 de Agosto de 2026 – Estadio Movistar Arena (Lista de temas: 01) Ecos – 02) Juegos de Seducción – 03) Nada Personal – 04) Hombre al agua – 05) Ella uso mi cabeza como un revolver – 06) (Cuando pase el temblor) – 07) Luna Roja – 08) Toma la ruta – 09) En el séptimo día – 10) En la ciudad de la furia – 11) Sobredosis de TV – 12) Persiana americana – 13) Entre caníbales – 14) Zoom – 15) Planeador – 16) Final caja negra – 17) Primavera cero – 18) Prófugos – 19) De música ligera – 20) Zona de promesas) Una producción de PopArtMusic – Prensa y Difusión:Mariela Custodio, Laura Costa y Guillermina Morelo.
Fotos de show Lunes 10 de Agosto:Gabriel Imparato (Agencia Noticias 1440)