“Riff por Humanoides” : Michel Peyronel y sus músicos refrendaron lo mejor del rock duro en una magistral demostración en el club “Lucille”

El baterista de la famosa banda ratificó su visible crecimiento como cantante acompañado por un grupo demoledor, contundente noche con estrenos y la promesa de volver a tocar su instrumento tras un nuevo tratamiento para recuperarse de un duro accidente en moto.

 

(Capital Federal – Domingo 09 de Agosto de 2026) La fidelidad hacia un artista transmite señales elocuentes e inapelables: anoche a las 21:35 cuando comenzó el show principal la capacidad del Club “Lucille” no lucía huecos, con la capacidad colmada por numerosos fans de un grupo que en los últimos años evidenció una maduración y posicionamiento a todas luces muy llamativo y contundente. “Michel y los Humanoides” transita por estos meses su versión conceptual titulada “Riff x Humanoides”, un espectáculo que ofrece en una hora y veinte minutos una muy adecuada recorrida por el repertorio del grupo nacido a principios de los ‘80s con una reinterpretación que respeta los arreglos originales, pero que al mismo tiempo propone una actualización sónica donde los clásicos exponen en esta performance una potencia contemporánea eléctricamente más contundente. Apenas asoma el tema de apertura, nadie puede permanecer ajeno a una actuación que concita todas las miradas, incluídas las de aquellos que atienden en la barra o los sectores de seguridad. La fiesta apenas se ha puesto en marcha, pero el voltaje luce impiadoso arriba sin cabildeos.

Después de la pandemia y tras el escarnio de los shows por streaming sin público por esa agresión sanitaria de origen asiático, Buenos Aires ha recuperado en los últimos años la pasión rockera que supo tener. En Palermo dos lugares concitan la atención, espacios en los que el rock, el blues y el soul hacen de las suyas sin vacilaciones, espacios que tienen a Valeria Facchini en la coordinación ejecutiva de esas plataformas de concierto con todo el acerbo cultural y la pasión por la buena música. Mientras en “Makena Cantina Club” el perfil de show recuerda al legendario grupo ingles de rock and roll con los recitales de “Some Girls”, “Dani Stone & Barrio Viejo” y “La Quimera”, en el Club “Lucille” todo apunta en su escenario central a las performances de “Cien Mil Años” y el gran banquete de rock duro con “Michel y los Humanoides”, en “plan riffero” para deleite de profundas evocaciones a la mejor banda hard-rock de todas las épocas. En un sábado teñido de gran tristeza por la muerte del padre de la estrella Lionel Messi, con una jornada muy nublada y cero presencia protagónica del sol, la gente busca levantar el ánimo y los dirigidos por Peyronel logran su objetivo apenas suben al escenario para desparramar entusiasmo con un inoxidable hit como “No detenga su motor”, una joya rockera con 45 años de genial añejamiento para mantener ese bouquet de las mejores cosechas creativas.

Con mínimos inconvenientes en el micrófono asignado que lo obligan a utilizar por unos segundos el correspondiente a su hijo en una de las guitarras, el histórico baterista de “Riff” sale con un inocultable espíritu adolescente a comerse el escenario, mientras los últimos en ingresar a la sala buscan de manera ágil un destacado sitio de observación. El concierto transita un repertorio donde el foco editor apunta a todas las composiciones que el dueño de los tambores compuso junto a Norberto “Pappo” Napolitano, tiempos que van desde la ópera prima “Ruedas de Metal” hasta el majestuoso “Que sea rock”, la última placa en estudio del fantástico conjunto de rock duro. Durante la presentación del evento cultural “La Plata Rock”, Michel Peyronel en diálogo con este medio había manifestado durante una larga entrevista exclusiva junto a Marcelo Moura (Virus) su entusiasmo por retomar los conciertos post “Mundial 2026”, anticipando que el show de anoche tendría varias novedades y la chance de escuchar a una formación que ensayó muchísimo para el regreso a los escenarios porteños.

La faena musical expone una recorrida por temas que la mayoría conoce y el grupo pone la carne interpretativa sobre el asador desde los primeros segundos. Luego de la versión “Houston, tenemos problemas” de “No detenga su motor”, que por suerte se soluciona en pocos segundos con el uso de un inhal-abrico, la secuencia continúa con “Bienvenida a mi lado oscuro”, “Mal Romance” y “Betty Silicona” dejando claro que la banda decidió no guardarse nada en su regreso a los escenarios. La maciza base del baterista “Lucky Luke” y “Capitán Ded” en el bajo sostiene el dinamismo y potencia en cada canción, plataforma para que las guitarras de Julián Aritzei y Jean Jacques Peyronel alterne tramos donde uno sostiene la arquitectura y el otro da rienda suelta a solos muy arriesgados que tienen una feliz forma de desenlace. Michel Peyronel canta firme, afinado y con potente tono dentro del andamiaje interpretativo, un “frontman” que lleva décadas manejando con gracia y un humor a prueba de balas todo lo que sucede arriba y abajo del proscenio. El repaso de los tracks elegidos es una banquete para todos los gustos, donde el rock duro y el rock and roll conjugan situaciones muy adrenalínicas, un carrousel donde giran descontroladas de entusiasmo obras como “Mala noche”, “En la ciudad del gran río”, “Lily Malone” y “no obstante lo cual”, una fiesta rocker que se testimonia en los coros del público y las caras de “feliz cumpleaños” que los espectadores no reprimen cuando el anfitrión los invita a cantar y sumar sus manos para sostener un ritmo enloquecedor.

El legendario dueño de los tambores y platos de “Riff” en una de las pausas a mitad del recorrido tiene novedades para presentar. Por un lado develar ante la concurrencia que se encuentra en pleno tratamiento físico de rehabilitación para volver a tocas su instrumento, aunque no más sea un par de canciones, tras haberse lastimado en un accidente de moto en la previa a la pandemia de “covid 19”. La segunda noticia, presentada con esa voz tan radial perfumada por tonos cinematográficos de Vicent Price, es que los “Humanoides” en medio de esta fantástica recordación de “Riff” tienen canciones diferentes para proponer en la vida de este grupo un nuevo carril de repertorio. Fruto de esas grabaciones realizadas hace pocos años, en mitad del show los instrumentistas y su veterano vocalista recuperaron para el repertorio oficial de LH “Nicoleta Fender Jazz” y “Como si no hubiera mañana”, dos pistas de la formación que ya se habían conocido en el álbum «Nuevo Rock», al que puede accederse en las plataformas digitales de streaming. Para el cierre, la banda no baja la intensidad del repertorio con aguerridos temas como “Vértigo romántico”, “Maquinación”, “La frontera inesperada” y  “Macadam 3,2,1,0”, una forma de clausurar protocolarmente el concierto, obviamente guardándose un par de composiciones para los bises.

A pesar que el público de desgañita gritando para que regresen al escenario de inmediato. los “Humanoides” no se hacen esperar y antes de los 120 segundos de lo que sería una “pausa rockera de hidratación” (sic), vuelven más entusiastas que antes para desplegar un poderío eléctrico muy certero y devastador con dos canciones inoxidables como “Que sea rock” y “Susy Cadillac”. La única crítica para un excelente concierto es que el grupo no haya incluído «Pantalla del Mundo Nuevo», un himno que se ganó la titularidad en cualquier repertorio de esta notable banda. Lo atractivo de verlos en un club como “Lucille” que permite una cercanía muy contagiosa con los intérpretes, es la chance de disfrutar muy cerca las guitarras de Julián Aritzei y Jean Jacques Peyronel a pleno. Mientras el primero aguijonea con fuerza los entramados más potentes de los traces, el segundo expone una frondosa y dinámica gama de conocimientos sobre el diapasón, poniendo solos a pura “Fórmula 1”, sin por ello olvidar algunos cortes y efectos, donde es secundado por Capitan Ded con su bajo en situaciones muy aguerridas de esos acordes a puro rock duro.

La euforia arriba y abajo del proscenio es muy contagiosa, por eso no sorprende que Jorge Gavilán, histórico manager y productor de conciertos o shows de alta concurrencia hace más de 30 años, que aquí la juega muy felíz de sexto “humanoide”, quien aparece por detrás de la banda para tomar a puro equilibrio imágenes del final con su cámara para subirlas a las redes sociales. Dando todo en esos ochenta minutos de recital, “Michel y los Humanoides” en devastador “Plan Riff” saludan emocionados tras una fenomenal entrega y “Lucille” estalla en numerosas ovaciones y aplausos para cinco artistas con mucha pasión en sus venas. El tesoro sonoro de la banda de Pappo, Vitico, Boff y el propio Peyronel luce no solo a resguardo con estas versiones, sino seduciendo a quienes ahora desde su incipiente juventud pueden asomarse al historial de una banda exquisita e implacable. Estos “humanoides”, muy lejos de la “desinteligencia artificial” ponen mucho corazón para que la fiesta rockera termine de la mejor manera posible.

“Riff por Humanoides” – Club Lucille – Sábado 8 de Agosto de 2026 (Banda actual 2026: Michel Peyronel – Voz principal and main host / Jean Jacques Peyronel – guitarra y voces / Julián Aritzei – guitarra líder / Capitan Ded – bajo / Lucky Luke – batería) (Lista de canciones:  01) No detenga su motor – 02) Bienvenida a mi lado oscuro – 03) Mal Romance – 04 Betty Silicona – 05) Mala noche – 06) En la ciudad del gran río – 07) Lily Malone – 08) No obstante lo cual – 09) Nicoleta Fender Jazz (X) – 10) Como si no hubiera mañana (X) – 11) Vértigo romántico – 12) Maquinación – 13) La frontera inesperada – 14) Macadam 3210 – 15) Que sea rock – 16) Susy Cadillac) Prensa y Coordinación ejecutiva “Lucille”: Valeria Facchini // Producción y logística de show: Jorge “Gavilán” (Duración  de show 80 minutos)

Fotos Show «Riff x Humanoides» en Club Lucille: Gabriel Imparato (Agencia Noticias 1440)