Deslumbrante concierto de “Stick Men” en La Trastienda: Un gran festín progresivo con los inoxidables “veteranos del palo”

Tony Levin, Marcus Reuter y Pat Mastelotto ofrecieron una performance inolvidable en el local de San Telmo, velada donde oficializaron el EP “Brutal” junto a varios temas de King Crimson y Robert Fripp.

 

 

 

(Capital Federal – Jueves 12 de Marzo de 2026) Hay algo que distingue a todos los fans del rock progresivo. A diferencia de las nuevas generaciones, prefieren mirar el show y no anteponer entre ellos y los músicos un celular, por más que anoche unos cuantos no se quisieron perder filmar el concierto de propia mano. Es algo entendible, porque estos tres increíbles “veteranos del palo”, que supuestamente pertenecen a nuestro planeta, son tres enloquecidos extraterrestres que hacen cosas inimaginables con sus instrumentos. Abajo en la platea de pie, la gente disfrutó relajada y feliz de una renovada Trastienda que desde octubre luce como la cabina marítima de alguna casa en el puerto de Mar del Plata, tras la decisión de maniobrar concesionada por los productores del Torcuato Tasso. También los seguidores del trío no solo llegaron al sitio con distintas remeras de la “Fundación Fripp”, sino con discos de vinilos, anhelando que al final de la noche los tres artistas accedieran a firmar esos álbumes para volver a casa con un recuerdo histórico. La enorme fidelidad de los fans que tiene el rock progresivo es increíble, congregación que mantiene la asistencia total en todos los conciertos del rubro celebrando esos encuentros, como si los mismos fueran ex compañeros de algún colegio, donde creció esa poderosa pasión por una música que actualmente tiene muchísimos  menos admiradores que en su época de gloria, fruto de la gigantesca destrucción cultural que observa el planeta con el arrollador avance de estos androides latinos, emergidos como robots desde las oficinas de marketing de Miami.

Después de la apertura local con “Macanudos”, que también tocan como la IndyCar del género, 13 minutos después del horario de inicio anunciado, “Stick Men” subió a escena y las 500 personas que estaban en ese espectacular club de la calle Balcarce vivieron algo que cada vez cuesta más describir sin caer en lugares comunes. Había rostros felices con un entusiasmo que solo la buena música produce. Obviamente con fans que siguen hace más de 40 años la carrera de estos intérpretes en algún caso, no sorprendió que entre toda la audiencia se encontrase la periodista Gloria Guerrero sonriendo por lo que venía o el prestigioso guitarrista Roly Ureta (Miguel Mateos – Soda Stéreo) acomodándose al medio  del campo para escuchar el show en perfecta mezcla stéreo. “Stick Men” además de jugar con ejecutantes deslumbrantes, es sobre todo un minucioso proyecto de investigación y desarrollo que no solo ofrece obras complejas, sino conceptos musicales con un verdadero sentido en su arquitectura. Ya solo al verlos en el escenario basta para entender algunos de los cimientos sobre el cual está armada la génesis compositiva del trío. Pat Mastelotto toca una batería acústica que está totalmente “trigueada” con dispositivos MIDI (Interfaz DIgital Musical), que permite que el instrumento suene con su audio natural original o con tambores y platos procesados digitalmente. El eximio baterista se acompaña también de unos pequeños pads laterales, aportando otros audios y hasta una PC con diferentes y trabajadas secuencias. Markus Reuter usa el “Guitar Touch”, o sea una supuesta guitarra pero con ocho cuerdas, combinando una parte del tradicional instrumento con un respaldo de graves muy poderoso. A la derecha del proscenio, Tony Levin usa el “Chapman Stick, un aparato de doce cuerdas al cual se lo puede tocar simultáneamente como guitarra y bajo, procesando en ese diapasón ambas estructuras al gusto del ejecutante. Ubicados en el frent del escenario, Reuter y Belew se acompañan en vivo de varios procesadores y una  notebook con bancos de sonidos y secuencias armadas. A la vista parecen tres músicos en un lugar con muchas cosas tradicionales, pero cuando arrancan, la sensación es que suena un equipo de cinco personas o más en esa compleja interpretación general.

Los “Stick Men” (hombres del palo, en este caso aludiendo a sus instrumentos de madera con prolongación prominente) son un grupo formado en 2007 por Levin, Mastelotto y por aquél momento Michael Bernier, quien fue reemplazado por Markus Reuter, que se dedica al rock progresivo, formando parte de la gran familia compositiva que integran grupos como King Crimson, Emerson Lake And Palmer, Pink Floyd, Genesis y Yes entre otros referentes de un género donde tocar y cantar muy bien cotiza muy alto. Hace casi dos décadas que esta formación aprovecha las pausas que sus integrantes tienen con sus conjuntos habituales, para desarrollar una gran carrera que ahora tiene una nueva criatura musical llamada “Brutal”, un mini álbum de 25 minutos con cinco nuevas composiciones que el trío vino a presentar en Argentina en uno de los mejores ámbitos para esta clase de obras. Curiosidades del destino, mañana se cumplen 15 años de un disco en vivo que esta formación registró en el ND Ateneo, recuerdo que deja en claro que “Stick Men” juega de local en Buenos Aires no solo por interés de los artistas, sino porque el público argentino los adoptó como connacionales desde la primera vez que vinieron al país. Resultó muy gracioso que anteayer el trío decidió en la noche previa del concierto cenar en la pizzería “El Cuartito”, lugar donde nadie los reconocía hasta que en un momento alguien divisó al bajista y muchos concurrentes en ese ámbito de fugazzetas fueran a pedir de inmediato una valiosa foto con estos “superhéroes” estadounidenses del rock muy bien tocado.

Las características del espectáculo no difirieron demasiado de un par de actuaciones que este triunvirato concretó a fines del año pasado cuando lanzaron su nuevo trabajo, pero en suelo nacional, la recepción tuvo un impacto mayor por lo que representan estos artistas, donde dos de ellos tocaron con Robert Fripp en King Crimson y el restante aprendió a tocar la guitarra en sus inicios nada menos que con el magistral violero inglés. La gente a esta altura los ama y admira con una dimensión muy difícil de explicar, provocando que al final de cada tema los tres músicos no den crédito del afecto que los argentinos hacen público cada vez que pueden presenciar sus shows. El concierto arrancó con una cuidada improvisación de algunos minutos, desembocando en el añejo track “Cusp”, tras lo cual Tony Levin tomó la palabra para saludar, agradecer la presencia y describir lo que vendría en esas casi dos horas de maravillosa paliza musical. A punto de cumplir el 6 de junio 80 años, el bajista es una estrella de perfil bajo, algo tímido a pesar de su experiencia, pero le basta hablar con la gente para que todo desemboque en una distendida tranquilidad. Tras ese arranque, el ejecutante del “Chapman Stick” contó que el recital incluiría canciones de este nuevo EP junto con otros temas de la banda y por supuesto, algún material de King Crimson. Apenas sonaron esas dos palabras finales con el nombre del mítico conjunto que visitó Argentina varias veces, el delirio astilló los vidrios de las copas en el local, dejando expuesta la religiosa fidelidad que representa este conjunto en esta parte del continente.

Después de “Brutal”, el tema que da título al flamante disco, llegó la partitura “Ringtone”, que lejos de sonar horrible como esos sonidos de celular hechos en un sótano japonés con poco amor por la música, fue una pieza con variaciones sónicas muy notables. El clima de este recital incorporó la sensualidad de “Breathless”, una bella canción de Robert Fripp de vieja época que recibió la primera gran ovación de la noche, pasando por la sensualidad de “Crack in the sky” o los trabados arreglos de “Tentacles”, espíritu que define a estos tres queridos “marcianitos” del progresivo, tocando como si fueran el “Pulpo Paul” dando los pronósticos en el Mundial donde Argentina quedó eliminada y España fue campeón en Sudáfrica 2010. Lejos de ser una interpretación de tres lujosos instrumentistas que hacen exhibición de su deslumbrante ejecución, “Stick Men” propone en cada pausa la charla que los tres artistas desarrollan con el público contando un poco las intimidades de todas las canciones que eligieron para ese set frente a sus fans. Lo didáctico se fusiona con una gama de previsibles facturas entre ellos por sus famosos compromisos musicales y el muy poco tiempo que tienen para tocar entre ellos, dejando traslucir un caleidoscopio que pone de relieve la sincronía que los mancomuna a esta altura de sus vidas. Cerca de la mitad de este concierto, llegó “Mantra” con muchos audios superpuestos y tras una descripción del propio Levin, la primera pieza de los KC, cuando las luces rojas invadieron La Trastienda para que estos monstruos de sus instrumentos tocaran “Red”. La ovación y los aplausos en la sala duraron muchísimo y ellos se sonrojaron con tanta admiración y afecto, dejando en claro que Crimson es mucho más que una banda progresiva en el cruce de milenios.

Otra pieza inédita de “Brutal” coronó esta oficialización con la ejecución de “The Well” a tono con el espíritu que respira esta gira, algo que se percibió firme con la siguiente pieza titulada “Komodo”, aludiendo a una localidad oriental donde los dragones no solo pueden morder a la gente sin que ella se percate, sino que en esa mordedura queda una infección en las víctimas que mueren por la misma al poco tiempo, tal la detallada explicación del guitarrista Markus Reuter ahí en el escenario en San Telmo. En la recta final el conjunto encaró canciones de sus anteriores producciones como “Swimming in the tea” (otro EP) y “Prog Noir”, donde Tony tocó su instrumento con un arco de violín, un plumero y hasta con la pequeña botella de agua mineral que estaba bebiendo. Para cerrar esta impiadosa “masterclass”, como era de prever, llegó “Larks’ Tongues In Aspic Part 2”, un himno de la banda progresiva formada en los ‘60s que permitió la revisión de una obra que sostiene su fulgor sónico con una gracia y elocuencia incomparables. Los tres músicos dejaron sus instrumentos, saludaron al borde del escenario y la gente no permitió que se fueran de ese proscenio cargado de tanta historia y magistrales intérpretes. El encargado de presentar la última canción del show fue el baterista Pat Mastelotto, quien desnudó un poco todas las intimidades de “Level Five”, una canción del mítico grupo en 2008, la cual los Crimson tocaron en Argentina cuando volvieron en el 2019 para hacer dos noches gloriosas en el ahora clausurado Estadio Luna Park. La explicación puso de manifiesto la idea de Robert de reformular en la primera década del nuevo milenio el formato de la banda colocando tres bateristas en el frente, permitió descubrir algunos roces entre él y Adrian Belew que nunca vieron la luz, un tema que este trío tuvo que adaptar a esa cantidad de ejecutantes, cuando la misma siempre tuvo a siete u ocho intérpretes en vivo, dando a entender que la versión 2026 era respetuosamente una “estructura condensada” para tres participantes.

Pocos minutos luego de las 23:00 y con un reconocimiento prolongado del público a los artistas, esta exhibición de virtuosismo musical detuvo sus calderas, en una atmósfera en el recinto que mantuvo un enorme magnetismo en la gente para que esta tomara la calle y buscara los caminos para volver a casa o cenar algo antes de regresar al hogar. Estos tres “lobos de mar” que cosechan admiración y afecto a volúmenes incalculables en todos los lugares donde se presentan, no rompieron su muy celebrado ritual de contactar a sus más acérrimos fans en el hall de La Trastienda, quienes tuvieron la chance de tener todos sus discos firmados o testimoniar el encuentro con modernas selfies telefónicas. No faltó el que llevó un bajo para ser rubricado por Tony o una Stratocaster para incorporar la firma de Reuter, mientras Mastelotto sacaba de su bolso algún palillo para sus fans. Dejando en esa cornisa con la medianoche el muy grato sabor de tarea cumplida, baterista y violero se marcharon primeros en una 4×4. mientras que Levin, obviamente el más requerido por la gente por su participación en geniales grupos como King Crimson o Beat, sin olvidar su permanente y gloriosa alianza con Peter Gabriel, abandonó el lugar en último término con destino a la Av Belgrano donde lo esperaba un auto. Mientras se dirigía al mismo las 50 personas que aún no se habían marchado lo coronaron con un enorme aplauso, mientras el stickista no pudo evitar girar su cabeza y agradecer otro gesto de amor, uno más entre los cientos que recibe cada día por bendecir este planeta con música, una genial sustancia sonora en veloz extinción, que estos maravillosos “avengers progresivos” cuidan hasta las últimas consecuencias pase lo que pase.

“Stick Men” en La Trastienda (Balcarce 460) – “Presentación del álbum “Brutal” (2025) – Miércoles 11 de Marzo de 2026 (Lista de temas:   01) Intro – 02) Cusp – 03) Brutal – 04) Ringtone – 05) Breathless – 06) Crack in the sky – 07) Tentacles – 08) Mantra – 09) Red – 10) The Well – 11) Cómodo – 12) Swimming in the tea – 13) Prog Noir – 14) Larks’ Tongues In Aspic Part 2 – 15) Level Five) Músicos – Markus Reuter (Touch Guitar – voces, efectos y secuencias) / Pat Mastelotto (Batería, percusión digital y secuencias) / Tony Levin (Chapman Stick, voz principal y efectos) – Prensa: Sofía Conti 2026 – De 21:13 a 23:08 hs – (Grupo Apertura Macanudos – Localidades Sold Out)

Noticias 1440 agradece la enorme ayuda de Sofía Conti y Guillermina (Prensa Show “Stick Men”) y Nicolás (Coordinación Central de La Trastienda)

Fotos Show “Stick Men” en La Trastienda: Gabriel Imparato (Agencia Noticias 1440)