En la fiesta telefónica de Ringo Starr, todas las ovaciones se las llevò TOTO

El legendario baterista beatle en el Planetario fue el plato fuerte del “Movistar Free Music”, pero Steve Lukather y sus temas dejaron en un muy segundo plano a la atracción principal.

 Ringo TOTO ( Movistar - Noticias 1440 A001)

Por Gabriel Imparato

 (Capital Federal – Lunes 02 de Marzo de 2015)En la televisión o el cine se recomienda a los consagrados no trabajar con niños o perros, porque estos terminan adueñándose del interés y la mirada de los espectadores. En el rock tener de acompañantes a músicos que tienen sus propios proyectos sonoros, puede cumplir un efecto similar desviando fuerte la atención sobre la estrella convocante. Esa sensación se vivió poco a poco en el Planetario porteño mientras se desarrollaba la primera edición del“Movistar Free Music” de este año,realizada el domingo 1 de marzo como respaldo promocional a la puesta en marcha del esperado sistema 4G en la empresa de servicios telefònicos.

 La fiesta había comenzado pasadas las 15 con la presencia de los Durabeat, banda tributo que decidió sumar como invitados a Charly Garcìa y David Lebòn, una justa postura para sumar a dos estrellas del rock argentino que merecían estar en un evento de esta magnitud mediático-musical. Allì con la presencia de Say No More desfilaron en versiones light las populares “Revolution Nº9”, “And You Bird Can Sing”y “Back In the URSS”, en tanto que el bloque con el autor de“El tiempo es veloz”llegaron las muy pegadizas“Something” y “Come together”, un tramo simpático mientras el público se acomodaba. Unos minutos màs tarde llegaron los Catupecu Machu, quienes pusieron su sello al evento con clásicos como“Confusiòn”, dejando para el final“Y lo que quiero es que pises sin el suelo”, un set que intercalò la emotiva versión de“Persiana Americana”homenajeando a Gustavo Cerati mientras en el backstage la producción reunía a Ringo Starr con Charly y Lebòn para una gran foto histórica de las potencias rockeras.

Ringo Charly David (Movistar - Noticias 1440 A001)

 A las 20:28 puntual y cuando unas 35 mil personas colmaban el predio seteado para el evento y las inmediaciones provocando un ligero caos en la zona de Sarmiento y Figueroa Alcorta(se dijo que hubo 80 mil personas, es decir màs de un estadio de River en un lugar màs chico que el Monumental, se ve que midieron con el Indec Tribunero)las luces de esa planta escénica se apagaron y los músicos ingresaron guiados por las linternas de la crew extranjera. Lo que siguió después, fue lisa y sencillamente, la exacta repetición de la lista de temas que Starr y los suyos tocaron a fines de 2013 cuando el beatle actuò en el Opera Allianz y dos shows agotados en el Luna Park. No hubo sorpresas en el setlist porque da la sensación que Ringo està bastante podrido de cantar“You’re sixteen”y “The No No Song”a pesar de los pedidos, un espectáculo que matizò los temas solistas, los lados B del batero inglès y obviamente las canciones de los músicos que acompañan a la gran estrella inglesa.

 Ringo Starr (Movistar - Noticias 1440 A001)

Ahì comenzó esa sensación de protagonismo invertido, donde Ringo corrió con las cartas menos favorables, primero por su tozudez de no cantar clásicos que jamàs escucharon sus fans argentinos, pero también por la enorme generosidad del baterista británico, quien da una muestra de humildad dejando que sus colegas toquen muchas canciones propias en el concierto que lo tiene como indiscutido protagonista. Hasta la sexta canción, cada una de las intervenciónes de Steve Lukather con su guitarra fueron sencillamente impactantes, un detalle que no pasò desapercibido para la audiencia,quien lentamente comenzò a brindarle ovaciones que crecieron màs y màs en volumen y duración. Acto seguido llegó“Rosanna” y esa primera trompada de TOTO en el listado fue un cross de derecha en el ànimo de los asistentes.

 La extensa performance que promediò 125 minutos de principio a fin fue calentando muy a baño marìa las reacciones del público, que cuando llegaron los conocidos temas que en su show suele tocar Santana, aquì se vieron potenciados por un Lukather que la rompió en cada track sin la menor misericordia. Ringo cada tanto lo miraba y disfrutaba casi como un chico en algunos de esos infartantes solos, convencido que su inclusión en este staff de ejecutantes garpò màs que la suma de todos sus instrumentistas en el último lustro. Dando cátedra con su instrumento, arengando a la gente para cantar y sumar palmas,Steve dirigió la fiesta en el Planetario, metió chistes, hablò en español destacando que a Starr lo llaman “El Jefe”y mientras la noche evadìa una potencial lluvia, convirtió al predio en un curioso local bailable ochentoso donde“Africa”terminò de inclinar el favoritismo de la audiencia hacia el espectacular violero norteamericano.

Cuando la actuación de Starr había superado largamente la hora y cuarto de show llegaron las última detonaciones pop-rock, con hits del calibre de“Broken Wings”o“You are mine” en la voz de Richard Page, pero la ojiva atómica musical explotò con los primeros ocho acordes de la monumental“Hold the line”, mientras el Planetario abandonaba su pasividad telefónica para cantar y bailar un clásico hecho y derecho. Ringo no pudo con su genio y le lanzò desde el micrófono un“Love is always on time”y “amo esta canción”, para darle un abrazo coronado por otra ovación al guitarrista de TOTO que a esta altura tiraba tacos, rabonas y muy lujosos caños con una misilìstica gama de guitarras formato Stroke 4+2.

Ringo Starr (Movistar - Noticias 1440 A002)

La noche obviamente culminò con Ringo adelante cantando“With a Little help for my friends”y la previsible“Give peace a chance”,mientras algunos previsores aprovechaban ese tema para iniciar una presurosa fuga del atestado ámbito acondicionado a tal fin. Todo el crédito final quedó para Ringo y sus socios en una fiesta musical fantástica, pero nadie pudo evitar atestiguar que en la fiesta beatle, el batacazo llegó por el lado de TOTO, una banda que debería servir como escuela instrumental para todos esos insulsos grupos que se proclaman rockeros y dan làstima apenas arrancan su patético barullo mediático. Starr saludò con su mano derecha remarcando la V, una inesperada presencia beatle gracias a los buenos oficios de la firma telefónica, un show que coronò su tercer paso por Buenos Aires, en un añejo lugar beatle por antonomasia en la consideración de los màs fieles fans de los Fab’s Four.