Fito Páez y una reconversión operativa que no es Novela y tiene su lado Shine

El músico rosarino desde principios del año pasado inició una refundación operacional de su trabajo, cambios que se perciben en sus discos, apariciones públicas y conciertos por todo el país, mientras cierra su gira 2026 con muchos recitales y una excelente repercusión.

 

 

(Capital Federal – Lunes 05 de Octubre de 2026) Reflexionando sobre el futuro, donde la importancia de disfrutar el crecimiento de sus hijos no es menor, Rodolfo Páez asumió a fines del 2024 que bajar un cambio y mostrarse de otra forma no es ningún pecado. En su paso por Madrid, durante septiembre de ese año se pegó un palo peor que aquellos a los cuales nos acostumbró Colapinto, desde que cree entre tantas publicidades televisivas que puede correr en la Fórmula 1 y exponer una buena imagen. Las informaciones desde la “madre patria” señalaron que el músico cayó cuatro escalones en una escalera cuando este se encontraba en un festejo. De aquél despiste en esa estructura, el artista rosarino sufrió entre nueve y once perceptibles quebraduras en sus costillas, permaneciendo un mes en una clínica madrileña, donde lo atendieron de semejante blooper que tuvo además otros condimentos clínicos. Regresado a Buenos Aires, con la obligatoria reprogramación de sus compromisos en México, Colombia y otros países, redefinió su agenda de trabajo y también elaboró una serie de proyectos que se conocieron meses más tarde.

El 27 de marzo de 2025 se conoció “Novela”, la tan recordada grabación que el artista maqueteó en 1988 después de la salida de “Ey!”, que 37 años más tarde derivó en una reelectura con algunos de esos tracks que figuraban en un cassette, el cual contenía en ambos lados canciones que terminaron en “Circo Beat”y otras producciones. Lo cierto es que ese proyecto, que inicialmente el músico idealizó en su momento con una película en paralelo donde la gente flotaba sobre sus hogares en Villa Gesell se convirtió en algo más complejo con el agregado de nuevas canciones y una locutora hilvanando ese conjunto de obras inéditas. El resultado, sin dudas, es el de mayor calidad desde que Páez firmó con la filial argentina de Sony Music a principios de este milenio, un material que los medios en su momento escucharon en alta calidad en el Complejo «Espacio Aguaribay» en Belgrano R bajo la certera presentación del prestigioso label Sergio Ponfil. El álbum tuvo su oficialización en vivo, gira que en ciertos lugares solo incluyó en algunas actuaciones un dossier de esos temas y en Buenos Aires el desarrollo completo del proyecto. En una de las funciones realizadas en la actual temporada, el cantautor de Santa Fe desarrolló el disco completo en vivo con la insufrible sonoridad vocal de Lorena Vega como locutora y la gente, fastidiada por la ausencia de todos los clásicos, aprovecho para salir a comprar comida a los puestos externos o pasar de inmediato por los baños del estadio Movistar Arena.

Aquella velada fue el caramelo que los medios necesitaban para descargar su fastidio con el músico, remarcando que el artista fue silbado severamente en aquél show. Páez, muy convencido que “Novela” justamente merecía una presentación sin interrupciones, luego tocó una andanada de reconocidos hits, “compensando” según algunos testigos aquella “osadía” de tocar un disco completo de punta a punta si aviso previo. Incansable y con una inocultable vocación de publicar todo el tiempo nuevos discos, en la temporada 2026 llegó “Shine”, su trigésimo cuarto álbum en su historial editor, del cual actualmente viene tocando el tema que titula el disco y “Las fuerzas armadas del amor”, en medio de varios clásicos de su carrera en solitario, antes que se conozca “La vuelta en globo”, su próxima publicación en un milenio diarreico de lanzamientos sin muchas pausas. En el 2005, tras la firma del contrato con Sony Music, un directivo señaló a este medio en un evento en la Costanera, que ese acuerdo apuntaba a dar a dicha compañía discográfica un frondoso catálogo de materiales publicados y hasta la fecha el artista lo cumplió a rajatabla, bañado en una libertad editorial de amplio espectro con muy disímiles resultados para sus fans y algunos de los medios que analizan su carrera en este nuevo siglo.

A diferencia de otras épocas, donde el músico solo hablaba con la desaparecida Agencia Telam, Página 12 y la Tv Pública, respaldando un particular posicionamiento difusional de su anterior manager de prensa, con la nueva gestión de Jimena Arce al frente de todas sus actividades promocionales, el autor de “A las piedras de Belén” comenzó a trabajar de otra manera la forma de comunicar sus obras y por eso no sorprendió que en las últimas semanas Rodolfo apareciese en “Otro día perdido” con Mario Pergolini y horas después en una emisión matutina del streaming “Olga” con Migue Granados y los insufribles que lo secundan en esa modernosa plataforma audiovisual. En la primera, el anfitrión supo con su veteranía y sapiencia llevar una charla agradable fruto de su vínculo con el artista en sus comienzos, una emisión que al sumar un bello piano de cuarto de cola le permitió al intérprete desgranar canciones muy hermosas, propias y de terceros, entre ellas la muy difundida versión de “Desarma y Sangra” de Charly García, en su etapa con Serú Girán a fines de los ‘70s. Los medios gráficos siguen totalmente relegados en ese lógico carril de comunicación, pasando de una etapa donde solo hablaba con la revista “Gente” a ignorar olímpicamente a los principales periódicos, quienes desde mediados de 2003 terminaron excluídos de su habitual agenda de notas. Lo que sí no dejó de llamar la atención, fueron algunos conceptos que Rodolfo Páez volcó sobre las nuevas figuras del mundo urbano, describiéndolos en su lectura como “sin alma” y “preparado para combatirlos”, algo que se alinea bastante con las recientes declaraciones de Dante Spinetta a este medio, sobre el pobrísimo presente de la música argentina.

También conviene decir que mucho no aportó el músico en la segunda década del milenio con la bochornosa salida de la cantante Claudia Puyó de su grupo (despedida por mail) y menos que menos, aquél polémico editorial publicado en el matutino Página 12 en 2011 donde no titubeó en aseverar que “Buenos Aires le daba asco”, tras la derrota de Daniel Filmus en un balotaje por la intendencia porteña con el por entonces empresario Mauricio Macri. Este último, en un gesto que pocos recuerdan, exculpó al cantautor de Santa Fé por esas expresiones mientras en la Capital Federal, entre el lógico enojo y la obvia bronca de ofrendar su pensamiento ideológico descalificando a quienes no pensaban como él, surgió como era de esperar la pregunta. ¿Quien le daba asco?: ¿los que compraban sus discos o los que por aquellos tiempos adquirían entradas para verlo en vivo? Está claro que el gran compositor y pianista ha eludido hablar con periodistas de música y prefiere llevar sus charlas públicas con personajes que desconocen su obra, pero que ostentan en los tiempos que corren cierta orientación socio-política con el pianista. Antes del arribo de la pandemia, alguien salió a rescatar a Fito de esa invisible pared construída con una gama de conductas evitables. Después de tocar en lugares bastante pequeños, la gestión del exitoso empresario de rock Daniel Grinbank devolvió al rosarino veloz a los grandes estadios de fútbol y a conciertos en otras partes con destacado reconocimiento, perfil que ahora la ascendente productora “Dale Play Live” mantiene clonando varios de los dogmas operativos de conciertos.

En lo audiovisual el prestigioso cantautor ha tenido en el nuevo milenio dos producciones que lejos de sumarle, le generaron únicamente muy suculentos y merecidos ingresos en su estructura patrimonial. La miniserie “El amor después del amor”, emitida por una vulgar plataforma de streaming abocada a distorsionar la realidad a como dé lugar, emitió esos  patéticos episodios donde pésimos intérpretes sumaron vergüenza ajena encarnando a los personajes de sus historias. ¿Hacía falta semejante fecalidad audiovisual cuando se trata de una talentosa persona vive en tiempos de amplio almacenamiento visual de su carrera en los gloriosos años ‘80s? Desde el duro ninguneo al músico Juan Carlos Baglietto hasta la sobreactuación del personaje de Fabiana Cantilo, todo fue alterado de la realidad y si por casualidad alguien quiere hacerle juicio a la plataforma, la misma cuenta con un fondo extractado de las millonarias ganancias ante una posible derrota en los estrados judiciales.

Está claro que en ese pasquín de streaming todo se plastificó a niveles inauditos y se evitaron momentos que están en videos de la realidad, como cuando el viernes 11 de diciembre de 1987 Fito Páez le dijo en una recordada entrevista acompañado de Baglietto en River, al conductor televisivo Juan Alberto Badía que “Sting no aporta nada a la música”, o aquella noche de 2009 también en ese estadio tocando dentro de un famoso festival, donde el muy excedido en peso anfitrión de Santa Fe vestido totalmente de blanco, fue despedido por el 75 por ciento del público al grito de “Pomelo, Pomelo”, tras una ridícula performance en vivo. En el nuevo documental recientemente estrenado sobre el artista, titulado “El mundo cabe en una canción”, como su disco de 2006, el intérprete aparece criticando a sus músicos tras una fallida performance en vivo, algo que no sorprende. Desde ese año a la fecha los integrantes de su grupo no han hecho gala de una calidad que justifique tenerlos dentro de un staff donde a su líder le sobran pergaminos de excelsa formación artística. Queda en claro que en la actualidad resulta difícil o imposible reemplazar a los monstruos que lo acompañaron en sus tiempos de gloria al borde de los ‘80s con instrumentistas como Ricardo “el Pingui” Verdirame (guitarra – ya fallecido), Daniel Columbres (batería), Guillermo Vadalá (bajo) y el deslumbrante tecladista, productor y orquestador Fabián “Tweety” Gonzalez, lejos el más genial de sus acompañantes en estudio o en shows. La banda que Páez tiene ahora hace lo que puede y sería muy costoso operacionalmente, que al santafesino lo acompañaran sesionistas norteamericanos, para emular su celestial tiempo en vivo con la mítica banda de los triunfales discos “Ciudad de Pobres Corazones” y “Ey!”.

Buscando evitar la confrontación que lo alejó de muchos e históricos seguidores de su arranque luego de abandonar la banda de “Clics Modernos” de Charly García, el añejo cantautor santafesino adoptó posturas más conciliadoras y menos chocantes que en su oscura década lanzando misiles contra todo lo que se le ponía en el camino. Admitiendo una mayor preferencia por la soledad hogareña tras una reciente separación sentimental, alejado de los bochornosos “amigos del campeón” y con sus hijos Martín y Margarita ya con mayoría de edad, la conducta del artista cambió bastante en los últimos tiempos, etapa en la que sus recitales recorren los exitosos temas del  disco “El amor después del amor” mixeados con añejos y calificados hits. Sin embargo en su recital realizado en  Mar del Plata, varias piezas no habituales regresaron a su lista de shows, como la bella “Lejos en Berlin” (salpimentada con “Also sprach Zarathustra» de Richard Strauss), la divertida “Haste fama” que fue bonus track en la reedición de “Tercer Mundo”, una muy cuidada versión de “Folly Berghet” (del disco La La La con Luis Alberto Spinetta) sumando la fantástica pieza dancepop “Nada más preciado para mí” (“Ciudad de Pobres Corazones”) o la amena picardía  de insuflarle unos compases de “Peluca telefónica” (Charly García) a “Dar es dar”, dotando a su repertorio de un necesario oxígeno autoral. Rodolfo Páez parece estar batallando para volver a ser Fito y habrá que ver con el paso de los meses, hasta donde el último puede ganar la partida, advirtiéndose que el cambio se nota bastante en muchas de sus conductas y actitudes públicas.

El futuro inmediato del músico contempla conciertos el día viernes 16 de octubre en la “Plaza de la música” (Córdoba), el sábado 31 de este mes en el playón del Estadio Unico en La Plata, una fecha el jueves 5 de noviembre en el Polideportivo Santa María de Posadas (Misiones), el sábado 7 del penúltimo mes del año en el “Anfiteatro Cocomarola” de Corrientes y el sábado 28 en la “Estación Belgrano” en su querida y natal Santa Fe, entradas que pueden adquirirse en la propia web del artista rosarino. Ubicado al lado del camino, el brillante creativo argentino vive una perceptible reconversión que no es “Novela” y tiene su lado “Shine”.

Fotos Fito Páez: Prensa Sony Music y Prensa Oficial Fito Páez (Guido Adler 2026)