El artista cerró este domingo en “ArtLab” un ciclo dedicado a rendir recuerdo al icónico disco, material relanzado en vinilo por Universal Music, justo al cumplirse 25 años de su histórico lanzamiento original en “compact disc” por EMI Odeón Argentina.
(Capital Federal – Lunes 19 de Octubre de 2026) El gran entusiasmo en los días previos del artista involucrado tenía sobrada y merecida justificación, a tal punto que su autor en alguna entrevista señaló muy feliz de poder describirlo como “su mejor disco”. Después de varias semanas de espera y tras conocerse la publicación en vinilo de alta calidad de 180 gramos con una edición de lujo fiscalizada por el artista y el diseñador original de la edición lanzada en 2001, el talentoso artista Leo García pudo rendir merecido homenaje al disco “Mar”, lanzado hace 25 años en “compact disc” por EMI Odeón Argentina, con tres conciertos en el destacado escenario de “ArtLab”, un distinguido local gastronómico que combina platos de autor con música en vivo en su escenario interno. Los memoriosos recuerdan con afecto la salida de ese segundo disco solista del líder de “Avant Press”, por la filial argentina de la exitosa multinacional, en ese año tan difícil para el país que tuvo un cierre muy difícil con la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, en medio de esas protestas callejeras que dejaron muertos y una crisis económica de enorme impacto en la vida de los argentinos los siguientes años.
En aquél tiempo, con los CDs establecidos como el soporte esencial de la industria, pero con el fantasma de los MP3 acechando en descargas de Internet, la segunda producción en solitario del muchacho con la ceja interrumpida había visto la luz primero con dos singles con distintos envases de lanzamiento y luego el álbum completo en un envase digipack que tenía el sello estático de Alejandro Ros, el mejor diseñador musical del país con una gama de ideas inolvidables. Las décadas pasaron, el artista cimentó su carrera con aquél magnifico proyecto “Vos” (también con la estética de AR) y numerosas publicaciones en EMI primero y PorArtDiscos después, para convertirse en una figura imprescindible del mundo sonoro pop en todo el mundo. Durante las entrevistas por su participación en las ediciones del “Festival Dimensión ‘90”, el músico anticipó a los medios que ya estaba en marcha el plan para relanzar a “Mar” en formato de vinilo de alta calidad de 180 gramos, proceso que involucró a Universal Music, por haber heredado los derechos del catálogo local de EMI tras la quiebra en esa primera década del nuevo milenio, peor también para su correcta publicación al realizador estético original de aquella producción.
El proyecto por los 25 años de “Mar” tenía una tercera pata fundamental para que todos disfrutaran a pleno aquella producción musical, con la realización de un concierto con la finalidad de tocar todas esas canciones juntas. El sitio elegido fue “ArtLab” (Rosetti 93), un club de moda que fusiona música y muy destacada gastronomía, ubicado apenas a una cuadra de “Metrovisión”, uno de los primeros estudios de alta calidad en Argentina para edición cinematográfica.
El anuncio del recital con perfil retrospectivo disparó una respuesta que nadie esperaba: de inmediato todas las entradas del primer show se agotaron en horas, obligando a los organizadores a sumar no solo una sino dos funciones más, quedando así armado este último fin de semana una trilogía de recitales en ese espacio artístico al fondo del local, muy utilizado en los últimos años por las discográficas para las escuchas de nuevos trabajos. Además de trabajar en la reedición en vinilo de su segundo álbum solista, donde aportó su sello y otros elementos estéticos, la puesta audiovisual del espectáculo corrió por cuenta de Ale Ros, quien creó y programó todas las proyecciones que se vieron detrás del escenario a lo largo del concierto, sumando una imagen fija estirada de la tapa del CD en la sala previa al sitio de show donde el público podía tomarse postales con esa icónica tonalidad celeste de la portada del compact disc.
Cuando Leo García oficializó en algunos shows el disco “Mar” a principios de ese muy agitado milenio, el músico no contaba en esos críticos meses con la lógica infraestructura instrumental que demandaba recrear lo plasmado en ese álbum, tiempos en los que tocaba en vivo acompañado por el tecladista, programador y productor oriental Mario Pak. Tras un lapso de 25 años, finalmente estas canciones vieron la luz en sus shows del último fin de semana con una banda muy poblada de ejecutantes, incluyendo al propio anfitrión con sus habituales elementos de trabajo. Convertido en un talentosísimo Scaloni a la hora de armar su equipo de juego musical, Leo sabiendo que ese disco tiene muchas guitarras que su histórico productor colocó, no dudó en convocar a Gonzalo Córdoba y Ariel Minimal, dos leyendas de ese instrumento, sumándose en muchos tramos como la tercera viola del espectáculo, incluso en modo protagónico. Para el bajo llamó a Claudia Sinesi (Viuda e Hijas de Roque Enroll), quien también sumó consistentes coros y en la batería no dudó en convocar a Fernando Samalea, lejos un tanque indestructible con sincronismo y sonido demoledor. En el puesto de tecladista, la opción fue Yuliano Acri, quien ha trabajado mucho en la industria, especialmente con el consagrado artista Daniel Melero. Sumando a cada canción todos los sampleos de su secuencer AKAI y otros procesadores, García ya en lo instrumental tenía todas las de ganar y dejar muy bien parado al registro en vivo.
El domingo 18 a las 20:14 el anfitrión puso en marcha la tercera función, con la calma y convicción de haber chequeado en las anteriores fechas todo como para hacer un cierre de lujo, donde además sumó otros invitados que en los días previos no habían podido estar y la fiesta entonces tuvo una coronación acorde al prestigio del álbum seleccionado. Lo que dejó al desnudo esta trilogía de recitales mainstream, algo que antes no se había dado por ser eventos corporativos, es que “ArtLab” no tiene un sector interno que comunique los camarines con el escenario, sin tener que pasar por donde aguarda el público y aquí eso se percibió como un item a resolver a futuro, porque la audiencia debió aguardar afuera que primero entrara la banda, chequeara que todo estaba bien y recièn ahí se abrió la puerta al calido y contenedor .salón de conciertos, para que los espectadores se acomodaran justo a centímetros del proscenio.
Además, esta disposición obligó a los músicos invitados a estar debajo del mismo con la gente esperando su turno para subir, pero como todo respiraba un afectuoso clima familiar, los asistentes al show respetaron el lugar de los músicos que estaban abajo esperando la indicación de Leo para subir a aportar lo suyo en una o más canciones del evento. El local no cuenta con un escenario que detrás pueda contener una zona de comfort o espera, pero tampoco fue construido inicialmente con ese propósito y el tiempo dirá si esta estructura se mantiene así o se le desarrollan ajustes para cubrir ciertas necesidades.
El concierto de cierre comenzó con “Renacer” e “Isla”, bastiones sonoros de “Mar” que dejaron en claro que la banda tenía todo bajo control para darle a cada tema el plafón de elementos creativos requeridos. En “Nadie Salva” subió el primer invitado, minutos en los que Diego Frenkel acompañó vocalmente al dueño de casa en ese track, recordándose que hace un par de temporadas ambos compartieron un show conjunto que recorrió gran parte del Gran Buenos Aires, con tramos separados y sets a dueto. Luego fue el turno de “Eco” y tras esa bella canción llegaron más convidados al concierto. Para cantar junto al anfitrión “Romance” subieron Benito Cerati y Michelle Bliman, permaneciendo después solo el primero para encarar “El amor es ciego”, una página muy significativa dentro de las letras que ese registro propuso a comienzos de este nuevo siglo.
En esos instantes de espectáculo quedó en claro algo muy fuerte: el disco “Mar” es una gran producción de Gustavo Cerati y la forma de recordar su magistral tarea alcanzó su máxima potencia con decisiones que en esa noche se sintieron muy adecuadas. El recuerdo al brillante e inolvidable líder de Soda Stéreo se respiró en muchas determinaciones, primero con la presencia de ejecutantes que compartieron carrera con el autor de “Fue” y sobre todo con la participación que desde ese momento iba a tener su hijo Benito acompañando a Leo como legítimo angel de la guarda en muchas canciones del inolvidable recital. Abajo, ubicada a un costado de esa cuidada sala, estaba Laura Cerati, muy emocionada con cada instante del evento, viviendo el mejor tributo que alguien artísticamente podía rendirle al más importante creativo del cruce de milenios en todo el continente americano. Los 25 años de “Mar” fueron entonces una forma también de hacer presente a Gustavo en sentimientos, recuerdos y personajes que lo respaldaron en su inmaculada carrera musical.
El festín pop prosiguió con “Poesía Rock” donde Córdoba y Minimal se alternaron solos de guitarra muy logrados, previo a una pausa que el conjunto de respaldo se tomó durante ese tramo para dejar al anfitrión solo con su guitarra, apenas respaldado por su tecladista y coordinador escénico. Ubicado cómodo en una banqueta, Leo se permitió un extenso bloque íntimo con momentos sencillamente maravillosos por su peso cultural. Primero llegó “Alguien” del disco tributado en su 25 aniversario y tras cartón el cantautor sorprendió gratamente a los asistentes con “Por”, un tema de Pescado Rabioso que el anfitrión cantó con quirúrgica precisión en el delicado proscenio. La ronda con invitados en esa situación de “living público” tomó otra vitalidad acústica con el arribo de Fernando Nalé, quien esta vez abandonó su bajo para acompañar al dueño de casa con otra guitarra, bloque donde ambos encararon con un tempo muy ajustado las composiciones “Muerto” y “Mar”. La tranquilidad que respiraba ese bloque motivó que García la extendiese un poco más, por eso en soledad Leo entonó “Amanece en la ruta”, un bellísimo gesto de recuerdo hacia Miguel Zavaleta de Suéter, fallecido el pasado 31 de agosto, dejando en claro que con sus seis cuerdas nada más, el hombre de la ceja interrumpida puede tocar lo que quiera y que lo elegido suene genial. Cerrando la secuencia intimista pero con las pulsaciones hacia arriba, quien aportó su pasado sobre las tablas fue la bajista Claudia Sinesi, quien cantó “Lollipop”, aquél pegadizo himno de Julius Dixson y Beverly Ross que “Viuda e Hijas de Roque Enroll” hicieron popular en castellano.
A mitad de concierto y con un larguísimo listado que no solo no achicó sino que expandió con sorpresivos anexos musicales, la brutal fiesta pop elevó el ritmo con “Cerca”, una de las mejores piezas de “Mar”, minutos donde García cantó acompañado de Capri un tema tecno muy avanzado a su tiempo. Ya con la banda ubicada a pleno, el anfitrión mantuvo el recuerdo del disco seleccionado con “Humo”, pero a esa pieza del disco grabado en el 2001 no tuvo mejor idea que anexarle 20 compases de “Everybody dance”, uno de los hits del nuevo disco de Madonna, otra de sus figuras admiradas, cantando la letra sin titubeos y reclamando coros del público. Para interpretar “Amor al arte”, pero sumando el saxo en vez de sus coros, regresó Michelle Bliman, con mucha maestría en el viento, canción en la que ambos parecieron prorrogar esa dinámica up con varios coros extras. La performance para recordar el segundo disco solista de LG tenía guardada varias sorpresas, pero la más fuerte fue cuando en la pantalla apareció en un video casero filmado en vivo de Morrisey en el Luna Park cantando…”Morrisey”, situación que desembocó en la versión ralentada del track de Leo con el anfitrión solo acompañado por el delicado piano de Yuliano Acri. Tras los prolongados aplausos, la reverberancia alcanzó su plenitud cuando García y su banda interpretaron la recordada “Everyday is like Sunday” del famoso artista inglés, un tema del año 1988 que todos debajo de escena cantaron sin inhibiciones ni temores coreúticos.
Entrando en la recta final de un espectacular concierto, Leo interpretó “Brad Davis”, un tema hecho en este milenio sobre el actor, versión que sumó varios compases con el tema de la película “Midnight Express” compuesta por Giorgio Moroder, mientras detrás iban desfilando imágenes del protagonista de aquél largometraje. Rompiendo las supuestas distancias de rubro musical, el dueño de casa recordó que este tema era el favorito del rockero Ricardo Dorio, con quien compartió anécdotas muy simpáticas. Llegaba la hora de ponerle un moño a semejante obsequio artístico en vivo y ahí fue cuando regresó a escena Benito Cerati, que se quedó con García hasta el penúltimo tema. En plan de gran banda con dos cantantes alternándose los versos y estribillos, ambos cantaron “Cuarto creciente” y “Tesoro”, ambas del cuarto disco solista de LG. Como no podía faltar en un banquete de estas despampanante características y sumando a Michelle Bliman en más coros, García, Cerati Jr y la también saxofonista entonaron “Reírme Más”, parodiando a los «Miranda 2026», un clásico del repertorio del integrante de “Avant Press” surgido en el trabajo «Vos» que la audiencia entonó fuerte con el respaldo del anfitrión en esos segundos. Ya sin Bliman, Leo y Benito dejaron muy en claro que este show también era evocar la permanente magia musical de Gustavo Cerati, noche en la que su trabajo como productor de “Mar” también merecía algo fuera de lo esperable, segundos donde la dupla apoyada en los demás ejecutantes cantó “Puente”, una de las piezas más logradas de “Bocanada”, el segundo disco solista del violero de Soda Stéreo. Los coros de todos los presentes también entendieron ese espíritu de recordar al icónico creativo, ausente en nuestra existencia física desde esa dolorosa mañana del jueves 4 de septiembre de 2014.
La canción elegida para cerrar el show fue “Morrisey” en su versión full band dance, con el público cantando a la par del sueño de casa, mientras la gente disfrutaba más que nunca de una noche absolutamente inolvidable por variados aspectos y sentidos. A las 21:54, ya con la tranquilidad del deber cumplido, Leo García y sus músicos, más todos los artistas invitados, saludaron a los espectadores y bajaron del escenario mientras la gente abría sin orden previa un pasillo para que todos pudiesen volver a camarines. A la medianoche aún le quedaban las postales de los intérpretes compartiendo selfies y emocionadas charlas en esa «zona mixta» mientras el dueño del genial banquete pop recomponía energías en el primer piso, mientras muchos espectadores se acercaban a ver el álbum editado al stand de la Disquería RGS atendida por Andrés Galante, su propio dueño, quien durante esa especial noche vendió muchos ejemplares de este vinilo de color azul que incluye detalles generados especialmente para esta edición, un lanzamiento a 75 mil pesos que salió antes y después del recital como pan caliente, motivado por lo escuchado en vivo.
En compañía de amigos y colegas, Leo García y su manager “Papu” se abrazaron para dar rienda suelta a los festejos de este proyecto con excelente desenlace, tres noches que le permitieron a viejos fans y gente que no había nacido cuando se editó el CD “Mar”, la chance de escuchar un disco al que el término “perfecto” no le sienta nada mal después de dos décadas y media de vida. Incansable como siempre, el hombre de la icónica ceja en los próximos días seguirá ultimando los detalles de un álbum tributo a Daniel Melero, que cuenta con la única presencia de Litto Nebbia como invitado, doce canciones de distintas etapas del fundador de “Los Encargados” que Leo escogió con el respaldo el autor de esas inoxidables obras pop. Ese disco, con publicación física a cargo de la Disquería RGS y varias fechas en vivo en formato tecno-acústico hasta las fiesta de fin de año, mantendrán al músico de la gorrita con su vitalidad y felicidad de siempre, esa que sabe contagiar a cualquiera con sus recitales o valiosas apariciones en vivo, navegando un seductor mar creativo donde siempre hay que reírse más.
Leo García presenta “Mar – 25 aniversario” – ArtLab (Rosetti 93) – Domingo 18 de Octubre de 2026 (Performance de 20:14 a 21:54 hs)Banda: Gonzalo Córdoba (guitarras) – Ariel Minimal (guitarras) – Claudia Sinesi (bajo y coros) – Fernando Samalea (batería y secuencias) – Yuliano Acri (teclados y secuencias) – Leo García (guitarras electroacústicas – sampler AKAI – voz principal y coros) // Lista de temas 01) Renacer – 02) Isla – 03) Nadie Salva (con Diego Frenkel) – 04) Eco – 05) Romance (con Benito Cerati y Michelle Bliman) – 06) El amor es ciego (con Benito Cerati) – 07) Poesía Rock (guitar solos) – 08) Alguien – 09) Por (Pescado Rabioso cover) – 10) Muerto (con Fernando Nale) – 11) Mar (con Fernando Nalé) – 12) Amanece en la ruta (Miguel Zavaleta cover) – 13) Lolipop (cover de Julius Dixson and Beverly Ross) (con Claudia Sinesi) – 14) Cerca (con Capri) – 15) Humo – 16) Everybody dance (Madonna cover) – 17) Amor al arte (con Michelle Bliman en saxo) – 18) Morrisey (video Morrisey cantando en el Luna Park) – 19) Morrisey (con Yuliano Acri en piano) – 20) Everyday is like Sunday – 21) Brad Davis (con partes de Midnight Express film theme by Giorgio Moroder) – 22) Cuarto creciente (con Benito Cerati) – 23) Tesoro (con Benito Cerati) – 24) Reírme más (con Benito Cerati y Michelle Bliman) – 25) Puente (con Benito Cerati) – 26) Morrisey (full band)
Fotos Leo García en ArtLab 18/10/2026:Gabriel Imparato (Agencia Noticias 1440)