Dante Spinetta oficializa este sábado su álbum “Dia 3” en el Opera: “La música para mí no es una moneda de cambio”.

El brillante artista que cumplirá 50 años el próximo 9 de diciembre oficializará en la sala de la Avenida Corrientes el disco que cierra una trilogía emocional muy valiosa, un show que contará con gran producción y destacadas figuras invitadas.

 

(Capital Federal – Martes 06 de Octubre de 2026) La cuenta regresiva se encuentra en acelerada y adrenalínica velocidad para la gran detonación artística este sábado en el gran Teatro Opera (Av. Corrientes 860) a las 21 horas. Hay tranquilidad en la sala de ensayo y para no desgastar la sincronización que respira el ensayo general, después de las 15:00 el anfitrión y coordinador general dispone una pausa de cuatro horas para aflojar un poco la tensión previa de un súper concierto este fin de semana. “Vamos a un café de “Villurca” para charlar tranquilos”, sugiere sin cabildeos Dante Spinetta, que este fin de semana dará arranque a las fechas de presentación de “Día 3”, su último álbum editado el miércoles 25 de febrero de este año por Sony Music Argentina. El registro, según explica el artista en camino al lugar de distendida merienda, conforma una trilogía con los anteriores trabajos “Puñal” (15/12/2017) y “Mesa Dulce” (24/11/2022), que configuran una deslumbrante y sensual sumatoria de sensaciones que lo exponen como un creativo maduro y talentoso que jamás perdió su humildad y forma de encarar las cosas. Un café en jarro elevado con canela y otros “juguetes aromáticos” para el músico y una jarra de té negro son los únicos testigos de una charla de más de 130 minutos, donde el cantautor y multiinstrumentista no deja tema sin tocar:

Bueno, Dante, lo primero a consultarte no tiene puntualmente que ver con el disco, sino con haberte visto en televisión o en algunos lugares donde has aparecido recientemente, incluso en una nota con un matutino nacional algo afectado. ¿Cuál es tu estado anímico actual? En la charla televisiva con Mario Pergolini te vi como, no digo incómodo, pero como que estabas pensando algo mientras estabas en el ciclo de El Trece, no sé si llamar a eso preocupado o incómodo.

Dante Spinetta: Bueno, es un momento donde la realidad del mundo un poco me golpea. Mi algoritmo estaba un poco bajo, también la información que me está llegando todo el tiempo, un poco por momentos está pasando que me voy a dormir medio intranquilo con la situación geopolítica mundial y todo eso. También juega lo suyo la guerra espiritual del mal contra el bien que hay, básicamente, siento que eso sí me perturbó un poco. Después estoy bien, estoy contento con este momento del álbum, digamos, pero bueno, también es un momento muy difícil, se suspendieron muchos conciertos antes y durante el Mundial.

¿Vos tuviste que suspender alguna fecha que tenías prevista?

Dante Spinetta: No, pero ni me mandé tampoco a hacerlos, salvo uno en junio cuando arrancó el Mundial que ya estaba pautado con anterioridad y sirvió para acomodar en el concierto parte de las nuevas canciones. Ahora arranco más tranqui, porque hay una realidad también, donde algunos eventos tienen muy poca venta de entradas en general, excepto cosas pop muy grandes, que es normal. Pero al margen estoy bien, digamos, siempre resistencia. Ya pasé por momentos también medio similares, pero a este disco le está yendo bien. Está sonando en un montón de lugares grosos, está siendo reconocido también en otros lugares como Estados Unidos, el Late Times, con cosas como El País, también de Madrid, cosas que de golpe no se habían dado antes. Y con este álbum es como que de alguna manera el proyecto sigue abriendo el paso.

De alguna manera “Mesa Dulce” te abrió una especie de “visa continental” para otras orejas, se dieron cuenta que había un artista recontra maduro plantado en este momento de su vida, que no es que solo te hacía mover un poco, te bajaba una serie de arreglos muy inesperados. Este álbum, así como lo tenemos acá, un álbum donde arreglos de bronces, violines y otros sonidos, ubicados atrás de la película del grupo tocando, consciente del trabajo que significó encastrar las piezas. Dejaste a “Avatar” de James Cameron como una cajita de fósforos “Fragata”.

Dante Spinetta: (risas muy prolongadas) Gracias Gaby, sos un exagerado pero te creo por como lo decís. Hay muchos layers de información, es un disco realmente muy cuidado en ese sentido, es un álbum que me tuvo más de un año y medio haciéndolo y pasando por muchas dinámicas emocionales también. Había momentos donde estaba recién separado y llegaba en crisis en busca de una canción que me salve la vida emocionalmente. Pero de golpe hubo días más festivos también, como cuando hicimos “Me quedo acá” con Juanse  y vino muy enchufado a grabar. De alguna fomra “el “Día 3” arrancó con una mañana que llovía pero después salió el sol y pasó todo eso, es un largo proyecto que arrancó teñido de una cierta melancolía también.

En las notas previas te observé muy herido. Mencionaste dos o tres veces mínimo la cuestión de la época de tu padre tocando en “Shams” o en otros lugares porque como señalabas había que “parar la olla” en tiempos de crisis. Percibí en vos esa tristeza y un halo de conmoción, que ahora visto en perspectiva imagino que te trajo recuerdos que no son los más simpáticos. Te noté muy herido y golpeado

Dante Spinetta: Sí, en realidad vengo de muchas guerras y en lo personal también, pero estoy bien porque siento que estoy muy fuerte también. Viste, o sea, me miro al espejo y veo las cicatrices de los combates, pero estoy fuerte, brother, estoy muy fuerte también. Sé que ahora también toda la próxima etapa que se viene de tocar en vivo, eso va a ser letal, que es lo que estoy esperando que pase. Es el momento del “Día 3” que estoy esperando, el instante cuando me subo al escenario. Esa es mi vida ya, después de tantos años de subirme al escenario, donde también renazco cada vez que me subo al proscenio y es como que uno se vuelve como adicto a toda esa adrenalina.

Pensaba eso. Tal vez lo que necesitás es una “transfusión emocional” de la gente con estos todos estos nuevos temas en vivo para recargar las baterías

Dante Spinetta: Sí. El “botón nitro” vendría a ser el .. “el nitro”, el botón del auto de Vin Diesel en “Fast And Furious”, igual yo estoy bien. Capaz te imaginaste algo mucho más dramático.

Nó, más dramático nó, pero me retrotrajo automáticamente al clima que rodeó al álbum “Puñal” de 2017. Estabas muy herido, en esa época en que hacías unas orquestaciones de una complejidad mixeando drama y originalidad creativa.  

Dante Spinetta: Sí, era algo pesado. Y hay algo pesado porque hubo un desamor también, una historia de amor ahí trunca. Cuando arranqué el proyecto “Día 3” estaba separado y después me volví a juntar con la chica esa y después me separé del todo. De alguna forma cuando arrancó este año, surgió ese “reset” y se reordenó todo. No es equivocado toda esa lectura que hiciste, lo que pasa es que este disco tiene un poco de “Puñal” y de “Mesa Dulce”, por eso siento que todo conforma una trilogía, porque este nuevo disco tiene un balance entre esos dos matices anteriores también. Pero bueno, recurrí como a situaciones emocionales diferentes, apareció el tango, esa cosa que también era muy de mi infancia, de ver a mi abuelo cantando y ese romanticismo de antes.

Pero se percibe que sentí una incomodidad entre la búsqueda de la perfección y todo lo que hoy suena en plataformas o se ve arriba de un escenario.

Dante Spinetta: Es algo así, en realidad hay una guerra que es más dura, que es justamente la batalla cultural. Es la “batalla cultural de hacer las cosas bien”, de hacer las cosas con una poesía o con el funk o lo que sea, pero hacer las cosas bien contra una especie de… sensación existente muy fea. A ver, el término es… bueno, “canibalización del arte”, pues cada vez es más frecuente ver mucha música que no está hecha con amor o que no está hecha por músicos realmente. Hay mucha gente que quiere pegarla, que quiere ser famosa, que le gusta la sensación de subirse al escenario, las luces y lo demás. Y yo lo entiendo, “te gusta la fama y no está mal”. Yo no estoy en contra de ellos porque todos tienen que vivir su sueño, pero la música es otra cosa. Yo me crié con ese significado. Entonces, de alguna manera, sé que hay un montón de gente que están por ahí…por eso hago también cosas, participando con artistas que me gustan que no tienen nada que ver con la industria, digo, con si eso está pegando o nó. Estoy grabando con artistas que están en contexto de emergentes, pero que son buenos, que tienen convicciones y que creo que hay que apoyar porque así mantenemos la resistencia.

Vos en su momento desde el sello Sony Music impulsaste la salida de nuevas figuras con una divisional editora, estuviste un poco como curador. Siento que fuíste y sos generoso y tan educado, porque venís de una familia educada, que no agarrás un cuchillo automático y decís que la música se convirtió en “el taxi del nuevo milenio”. Antes se decía, “si no tenés laburo, subite a un taxi”, después se dijo, “armá una banda de reggae”. Ahora es, “sé urbano y facturá mientras se pueda”.

Dante Spinetta: Es una excelente descripción muy “imparatesca” (risas), yo creo que hay, lamentablemente, así como hay… mucha gente muy buena, nueva, pero al mismo tiempo hay mucha otra que nó. Y hay una cuestión de que se banalizó el hecho de generar algo artístico. Como que hay que salvarse en 15 minutos con dos temas. Claro, y que de golpe falta personalidad.  Pero bueno, por suerte hay una “resistencia” muy grande también. En Buenos Aires siempre ha sido un caldo de cultivo de mucho arte también y de grandes cabezas. Veo un montón de pibes nuevos, de una generación nueva que también la va a romper. Está bueno, en ese sentido me siento acompañado por ellos también. Pero bueno, un poco también pasa eso. De golpe me deprime un poco el panorama global. Porque vos decís, “che, boludo, el mundo está todo en guerra. La gente no tiene para morfar”. Y hay algo en todo eso que me la baja. Como a todos. Me siento un privilegiado porque yo me puedo pagar las cuentas y vivir de lo que amo en un mundo donde están bombardeando ahora bebés. Donde hay gente acá a la vuelta revolviendo la basura para encontrar algo para comer. Entonces, ¿que me voy a estar quejando? Esto te lo digo desde una visión global artística, es la verdad, por eso te digo. Yo opino desde el lado de privilegio que tengo de que trabajé mucho y de muy chico, que hace 35 años que trabajo de lo que amo, tranca brother. Ahora, a nivel musical ahora estoy muy fuerte porque sé que soy muy bueno y que tengo las herramientas para hacer un show “picante”. Tengo la banda, tengo a los “guerreros” apropiados conmigo. Y estoy esperando ese momento, brother.

El mayor impacto dentro de tu carrera en cuanto al convencimiento de los seguidores, de personas que a lo mejor no te escuchaban antes, fueron los dos shows de oficialización de mesa dulce. El escenario ochentoso, por no decir “Sign of the times”, de mesa dulce en el ópera, fue… Epa, ¿qué pasó? ¿Quién vino? Un sobrino de Roger Nelson (Prince)?, no dijo nada y se subió al escenario a tocar. Después lo cambiaste un poquito. Lo armaste medio como una cancha de pádel en el Gran Rex, eliminaste esas dos tarimas.

Dante Spinetta: Ese show del Opera para mí fue clave. Me encanta que lo veas vos también. “Cancha de pádel” (risas)…, hijo de puta, sí, por las cuadrados en el suelo para ubicar a los músicos.  Claro, claro. No, bueno, por eso te digo que ahora se viene una etapa que es medio… Para mí el Oera fue el mejor show de “Mesa Dulce” en el sentido que me gustó más que el Gran Rex, inclusive aunque en el Rex entra casi al doble de gente y estuvo lleno y todo, pero la verdad es que el Opera me gusta mucho más como suena. Y bueno, ahora en estos tiempos me agarró ganas de, también por como está la situación y todo, de hacer un Niceto Club. Estamos bajando muchas bandas, achicando un poquito,  pero Niceto tiene la mística para mí. Niceto es un lugar que es mi favorito para tocar en Buenos Aires, en un lugar así. Mil, sí. Y no, hasta “Puñal” toqué en Niceto un montón. Y la verdad que me encanta tocar en Niceto porque tiene mística. Y ahora volver con este combo que se va a armar, el show nuevo está picante. El show nuevo va a estar muy picante, es más funkero que nunca.

Te anticipaste a una pregunta que tenía anotada. Este disco en cierto sentido por todas sus consecuencias anímicas, es un poco como tu “Face Value”. En su momento Phil Collins publica “Face Value” con esos tambores que tanto lo sedujeron a Charly García para hacer “Yendo de la cama al living” y justo ese disco, tan icónico por el especial sonido de la batería era el disco fruto de su separación. En cierta concordancia “Día 3” es un disco que tiene un profundo perfume de separación  en cosas que decís de las letras, que son declaraciones hechas y derechas.

Dante Spinetta: Sí, pero sabés que hay algo del romanticismo de una época. Es como que lo quise hacer con la nostalgia, creo que viéndolo a lo largo, es hablar como de una etapa que queda atrás, más que de una relación. La relación es una manera metafórica inclusive de ponerla, inclusive el duelo también, la canción que cierra el disco, “El Duelo” es “entre vos y yo”, también te podes estar mirando al espejo. Me parece que hay algo también de dejar atrás un mundo. Por eso traje el romanticismo de nuevo del soundtrack, de esos soundtracks con la orquesta, con la filarmónica de Praga, como ese viejo romanticismo de un viejo mundo que desapareció. Y justo sucede que en ese viejo mundo que desaparece también desaparecen valores, desaparecen…otras cosas. No sé, creo que la gente cada vez…está más afectada. Es un disco que habla muchísimode la salud mental y de lo emocional, en el sentido de lo difícil que está conectar con la gente, porque estamos todos con las pantallas y de golpe no podemos conectar.  No podemos conectar. Todos quieren algo más. ¿Por qué? Porque estás viendo todo el puto tiempo algo más. Porque hay una sobreexcitación visual y emocional despampanante. Exactamente, y la ansiedad que te genera todo eso. Por eso están canciones como “Maldito Frenesí, sé que ahora vienes por mí”, el control a través de los algoritmos, de la información, la grieta política, humana que hay en una mesa de amigos hoy en día, es muy grande porque depende del algoritmo que te toque.

Está bien, pero convengamos, Dante, que la grieta comenzó en el 2003, cuando si vos no eras de un partido político proveniente de Santa Cruz te crucificaban y te ponían en otro lugar y ahí vos decías, ¿por qué me metieron a mí? Y esa grieta ha separado artistas, separó miles de familias. Bueno, esa tragedia arrancó a mediados del 2003. ¿Te suena?

Dante Spinetta: Sí, lo que pasa es que yo estoy hablando de algo más que la política en lo puntual. Estoy hablando de que ahora la grieta… es todo. Es el mundo entero. Exacto.  ¿Entendés? Y el experimento de control mental a través de todo no es un experimento. Es como va a ser. Antes todos veíamos en la televisión los mismos canales. Ahora… y ahí te tiraban la data. Vos decías, esto lo repetías. Y hoy en día cada uno depende del algoritmo que vos tejiste y que te va llegando. Pero bueno, lo que estoy viendo… es que para mí están buenísimas las redes sociales y eso también, por otro lado, pero lo que es una fina línea entre perderse en ese mar inmenso de información que nos deja muy solos es algo en verdad muy fuerte. La epidemia de soledad que hay. De suicidios.

Bueno, acabás de dar el dato clave. Porque fíjate que así como a la música le cuesta cortar, como en tu caso tickets, en el cine están pidiendo que la gente vuelva a los complejos para ver películas. Porque ahora los largometrajes que están viendo cada uno los ven en sus casas separados con un televisor o con una cosa así. La tecnología y todo esto que llegó, llegó para separarnos, llegó para… nos juntamos a tal cosa. Por eso el ritual del concierto es lo único, entre comillas, cavernícola que reúne a la sociedad en ese calor que propone la música. Y los partidos. De alguna manera el fútbol está más allá de las transmisiones y pese a todo propone la reunión masiva.

Dante Spinetta: Ahora vos me leíste la mente. El sábado estuve en la cancha y fue algo increíble. Estábamos 85 mil persona, pero estaba la cancha y no sé hace cuánto estaban 85 mil personas juntas. Sold out total. River. Vos sabés. Los hinchas llenamos todos los fines de semana que hay partido. River hace 100 partidos que tiene más de 80 mil espectadores, el club número uno del mundo en venta de entradas. Y dentro de poco, en tres años, va a ser el estadio más grande de Sudamérica, cuando tengamos la nueva bandeja y el techo. Y la verdad es que hay algo de Argentina que mantiene eso,  que en los conciertos la gente se reune. Por eso vienen todos los norteamericanos acá y se vuelven locos del festejo de la gente. La adrenalina que hay para cualquiera. Claro, porque hay un corazón. La gente le gusta el hecho de estar juntos. Y no tenemos que perdernos eso, ¿viste? Pero como decías, no me quejo en el sentido de que yo, como te decía, hoy me siento afortunado porque el mundo está complicado. Cuando vos te enterás que los jubilados no pueden comer bien, que comen una vez por día. ¿Cómo me voy a estar quejando yo? ¿De que no llegué al Movistar Arena? No, no importa. Ya voy a llegar. A ver, tuve ups and downs. Lo vi a mi viejo teniendo ups and downs. Eso no me mueve la vara.

Pero perdón que te corte. ¿Tu deseo pasa por hacer un Movistar Arena o pasa por ofrecer muy buena música para mucha gente? Porque parece como que ahora, si no haces el Movistar Arena, sos el último orejón del tarro.

Dante Spinetta: Claro, claro. Nó, nó, mirá. A mí me encantaría llenar el Movistar Arena, pero hoy no lo puedo llenar. Ya lo llenaré. Porque la buena música ya de por sí para mí no es una moneda de cambio, digamos. Mi concepto siempre es mi concepto. No, yo no voy a cambiar mi concepto musical para vender. Nada. Nunca. Antes prefiero hacer otra cosa. Y tuve muchos ofrecimientos, o varios. No tantos, pero decir, che, ¿por qué no hacés esta canción con este? No, amigo, yo no hago featurings. No hago colaboraciones por plata. Hago colaboraciones con alguien que sienta algo, que podamos hacer algo. Inclusive con figuras diferentes. No sé. Grabé con Residente o con Adrián Dárgelos, Trueno, Catriel, Malafama, Dama Gratis. ¿Qué se yo? Yo tengo un corazoncito latiendo ahí con la cumbia también, por ejemplo. Veo que que tengo una unión con la cumbia. Estuve grabando en el disco nuevo de “Los Mirlos”.  Pero no como productor, sino como artista invitado. Y es una banda que a mí siempre me encantó. Son cosas que se van dando naturalmente y que se llevan por una cuestión. Me junté con Jorge de Los Mirlos a comer en Lima, en la presentación de mi disco. Hice una cena con una comida tradicional peruana increíble, enterrada. Vinieron unos cocineros especiales. Bueno, ahora no me acuerdo el nombre de la comida. Es un pozo que se llena de brasas y se tira toda la comida ahí adentro, luego se tapa. Y después de un rato desentierran la comida y es un manjar.

Una antigua manera de preparar los alimentos.

Dante Spinetta: Exacto, es una cocción natural. Sí, es muy místico. Hicimos una cena para gente amiga ahí en Perú. Yo en Perú tengo una reconexión también con muchos músicos. Es un país que quiero mucho. Y encima la comida está a otro nivel. La comida es el mejor lugar del mundo para comer real. Pero bueno, a lo que me refiero es que hay algo del “Día 3” que es infernal. Por eso está la tapa roja y yo soy una especie de jet. Viste que estoy así y hay como un movimiento como si yo saliera disparado como una especie de misil que va a cruzar ese cielo rojo. Un poco por momentos me siento así y me siento que son muchos que estamos ubicados así. Cruzando un cielo rojo y aguantándola, ¿entendés? En Star Wars hay un momento que es la “Orden 66”, maten a todos los Jedi. Y un poco estamos viviendo eso. Pero nosotros estamos pilas. Para reemplazarnos con los troopers como pasa en la película. Exactamente, maten a… Hay algo ahí que tenemos que estar resistiendo culturalmente por el amor a la música, por el amor al corazón, a la humanidad. En mundos donde cada vez va a ser más fácil reemplazarnos con IA y todo en muchos aspectos. Cine, video, el arte en general, el diseño gráfico, los dibujos, todo. Pero hay algo que son el corazón y el alma, que son la “tecnología de la vida”, la “tecnología de Dios y el amor”, eso nunca es reemplazable.

Acabás de citar la palabra clave en todo esto. Todo lo que está sonando no tiene alma.

Dante Spinetta: Claro. Estamos en la cadena mcdonalizada más grande de música donde todo está hecho… Antes se ponía un productor con una máquina de ocho canales y le armaba discos a los…que esperaban para laburar. Armaba catorce temas por día y salían… Bueno, esto es peor. No, es otra cosa. Ahora no hay un humano. Claro. Por eso te digo que por suerte tenemos el escenario. Ahí es donde en la cancha se ven los pingos, que tenían que salir y mostrar. Y ahí es donde yo me siento cómodo, donde también hay una energía de celebración, una energía casi… no, espiritual, pero casi religiosa por todo ese  momento. Por eso Dios hoy está muy presente en mi vida, porque hay una necesidad de conectar con lo real,  con el alma y el amor, la “tecnología de Dios”. No perdernos en ese mar de información, porque el día en que todos nos dejamos de mirar a los ojos y no tenemos empatía por el de al lado, es ahí donde se termina definitivamente todo.

Ahora que lo dijiste, ¿sería hacer un contacto puro con el alma?

Dante Spinetta: Tal cual. Sí, y aparte hay alma y hay amor en las cosas. Yo sé que no hay maldad en lo que hago, no lo hay. Siempre estoy tratando de sumar y más desde que tengo la noción de la importancia del tiempo, de la importancia del tiempo y el valor de la vida y el amor y la familia y todas las cosas que también me tocó perder por momentos. Perder a mis papás, los dos eran muy jóvenes, tienen 63, 64, nada más.

Eran realmente muy jóvenes cuando partieron físicamente.

Dante Spinetta: Hiper jóvenes y con tanto por hacer y de golpe ahí empezás a entender el valor del tiempo y del paso por la tierra y por este plano decir, “che, boludo, tengo la oportunidad de hacer algo y lo voy a hacer bien, lo voy a hacer con amor, quiero dejar una estela de algo interesante”. Y además dos partidas con desaparición frenética en el tiempo, no es que fue una cosa que se puso, como que hubo un tie break. En el caso de Luis fue veloz, se lo fumó en seis meses una enfermedad, loco, un tipo que era activo, entonces de golpe hay que estar tranqui y también hay que tener cuidado con el estrés, con la cortisona, hay que tener cuidado, hay que estar sano, hay que estar bien y juntarse con gente piola. Por eso el discurso de llenarse de odio, no va. Por eso la gente tiene que entender también, para mí punto de vista, que si seguimos viendo la política como un River-Boca no vamos a ningún lado. No va a volar. Porque no es un River-Boca. Nosotros tenemos que demandar y pedirle al que está en el momento las cosas que corresponden. Y si no, tenemos que cambiar. No es un River Boca. Y eso creo que es, cuando nos engancharon con dos posibilidades nada más, cagamos, porque siempre se reducen a 50 y 50. Tenemos que disponer de un freno, ¿entendés lo que digo? Creo que tenemos como sociedad que nivelarnos un poquito más. Pero bueno, cada vez está todo más difícil, como te digo, porque depende de lo que veas. Todo esto es un juego de nuestra mente. Si mirás hacia atrás dejamos la ciudad prendida a fuego. O sea, mirá lo que hicimos. Ya quemamos todo. Llévalo a una relación, llévalo al mundo, llévalo a lo que sea. Pero hay una situación de que es esta vez o no sé jamás, el duelo es entre vos y yo. Capaz te estás mirando al espejo. El mensaje de transmitir no es local, es algo global. Es global. Es muy global. Y por eso el “Día 3” también es la resurrección de Cristo.

 

Fotos Dante Spinetta: Sony Music Argentina, Mariana Zuloaga (Manager DS) y Silvana Gómez Caje (Prensa Oficial DS) 

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