El espectáculo de Jade-Rose Parker dirigido por Nelson Valente que debutó en el Teatro Metropolitan, pone el foco en temáticas muy actuales, historia donde Moria Casán y Jorge Marrale componen un añejo matrimonio, obligado a reacomodar su existencia tras varias novedades muy sorpresivas que afectan a ese grupo familiar.
(Capital Federal – Miércoles 04 de Junio de 2025) La obra “Cuestión de Género” debutó este último fin de semana y ya se convirtió en uno de los espectáculos con más demanda de tickets para los próximos días, fruto de la excelente repercusión en medios y también del boca a boca que en las últimas horas hizo explotar la taquilla con la comercialización de entradas para ver una pieza que promete alterar la escena, con una historia que parece caerle de maravillas a sus protagonistas. La historia escrita por Jade-Rose Parker que aquí se conoce en la versión de Pablo Kompel y Ricardo Hornos, cuenta la historia de Jade (Moria Casán), una diseñadora muy exitosa y elegante, quien recibe el resultado negativo de un examen médico. Tiene cáncer, pero el lugar de su cuerpo en donde fue detectado, la obligará a revelar un secreto que venía ocultando hace 30 años, novedad que provocará en su marido una explosiva reacción, al descubrir casi en estado de shock que durante estas últimas tres décadas, las cosas en su vida no fueron tal como él las había entendido.
Francisco (Jorge Marrale), es un político en plena campaña electoral para jefe de gobierno y está por esos días con las revoluciones enloquecidas a mil por hora, ante el surgimiento de un opositor centrista al que le sugieren unirse para conseguir ese cargo. Nominalmente se declara progresista y absoluto defensor de las minorías, pero oculta un claro perfil del mañoso manipulador enraizado en la más conservadora casta de dirigentes. Metido en mil tramoyas, le resulta a primera instancia apoyar las causas ajenas que a su propia esposa ante el conocimiento de esa insospechada noticia, un problema que lo obliga a limitar los daños a su carrera política y que ese particular secreto no sea conocido por su hija Sofía (Paula Kohan), una mujer que ambos adoptaron al celebrar el primer año de casados. Simultáneamente, la descendiente de esta pareja visita el hogar con otro anuncio también explosivo, acompañada por su flamante pareja (Ariel Pérez De María), quien por esas casualidades está metido también en el difícil mundo de la política. La concatenación de sorpresivas novedades, primero se convertirá en un replanteo de la vida realizada como pareja y luego, sobre todo al evaluar lo ocurrido, en la mirada que esta dupla emocional tiene sobre las actuales temáticas de género que tanto crecieron en la última década.
La obra original de esta pieza fue estrenada en el 2022 en París, en el Teatro Renaissance de esa espectacular ciudad francesa, protagonizada por Victoria Abril, Lionnel Astier, Jade-Rose Parker y Axel Huet, convirtiéndose de inmediato en uno de los mayores éxitos teatrales de Francia, información que vino siendo analizada por Pablo Kompel a la hora de plantear la versión argentina de este espectáculo. Después de tantas décadas de labor, esta obra en el Teatro Metropolitan (Av Corrientes 1343, CABA) con dirección a cargo de Nelson Valente y producción general de Pablo Kompel, Tomás Rottemberg y Ricardo Hornos, obsequia históricamente la inédita posibilidad al espectador de ver por primera vez juntos sobre un escenario a los artistas Moria Casán y Jorge Marrale, quienes jamás habían trabajado juntos en un proyecto artístico. “Cuestión de género”, una dinámica y desopilante comedia sobre el verdadero amor, la identidad y los límites del “progresismo” los encuentra en un sincronismo interpretativo subyugante y cautivador, exponiendo de la forma menos disimulada dos posiciones enfrentadas, al conocerse la novedad que sacude clínicamente la vida de la diseñadora de moda.
Cuando una mujer debe confesarle a su marido que tiene cáncer de próstata, enfermedad que en una gran mayoría de casos puede combatirse con total éxito, primero inicia de una trepidante forma el asombro de desconocer una realidad paralela que una de las partes no comunicó en su momento, sin olvidar que además del severo riesgo físico para ella, está expuesto para su pareja el potencial conflicto de imagen en medio de una elección local muy peleada en tiempos impiadosos de la política. Pero subyacente a estas principales y transformadoras situaciones, el principal interrogante aparece por sobre todos aquellos conflictos individuales desde un olimpo de cuestionamiento donde no puede haber medias tintas a la hora de tomar postura sobre aquél contexto afectado. “Cuestión de Género” con buenos artilugios, muchísimo humor y sobre todo grandes sobre-vuelos de espesa ironía y absurdo en proporciones concomitantes, nos obliga a aceptar esa consulta bastante difícil de esquivar por su impacto general. ¿Qué estamos realmente dispuestos a aceptar cuando el amor se pone a prueba?
Encarnar sobre el escenario a una mujer trans, sin duda encuentra a Moria Casán como la única intérprete en el país capaz de darle credibilidad sin maniqueos, falsedades o toda la gama de histeriqueos que una situación así podría deparar sobre escena, una actuación en la que ratifica sus valiosos pergaminos interpretativos, tomando en cuenta que la actriz desde muy joven ha hablado públicamente de sus esenciales componentes masculinos en mente y sentir, desarrollando una performance que crece desde el primer minuto hasta dar al espectador, ese contexto de apreciar algo no actuado sino la confesión de una realidad sin estafas o trucos para convencerlo. A su lado, Jorge Marrale saca de su arcón todos los recursos histriónicos necesarios, para hacernos creer que estamos delante de un político de alta postura conservadora que se vende por lo contrario a ese comportamiento, dando en muchas de sus respuestas una masterclass de la hipocresía que respiran estos tiempos en los que la misma es combatida a motosierra y decisiones políticamente incorrectas. La dupla sobre el escenario es fuego interpretativo y se sacan enloquecidas chispas con el menor de los comentarios sobre temas que los interpelan sin titubeos. A sus 78 años, esta mujer cuyo nombre original es Ana María Casanova, le basta aparecer sobre escena para que el teatro completo la ovacione sin pronunciar palabra alguna.
La vedette, modelo, conductora, animadora y actriz se fusionan en su personaje para que la credibilidad asome apenas se apagan las luces antes del arranque, faena donde además de seguir al pie de la letra un guión muy adrenalínico, se permite adosar todas esas frases que la hicieron popular como el caso de “Si querés llorar, llorá”, que provoca una de esas intensas ovaciones que su figura puede conseguir con muy poca gestualidad y esfuerzo, en un papel donde hay pequeños guiños a Susana Giménez o Mirtha Legrand. Hoy Moria sube al proscenio con sus mejores armas para plantear una temática que siempre defendió, incluso antes de la llegada de una corriente política muy venida a menos en la actualidad, donde se exige un incuestionable respeto a la diversidad, la búsqueda de la validación ajena y una particular ayuda hoy a quienes están desabastecidos emocionalmente en todos estos terrenos vivenciales. La incómoda sensación de Francisco de saber que durante tres décadas formó un hogar con un hombre operado de nombre Jaime, es el papel en donde el talento de Jorge Marrale adopta otra configuración sobre la mirada actual de estos temas en el sentir nacional, explotando esa dualidad de emociones donde conviven los felices recuerdos, ahora ensombrecidos por la revelación de un secreto que lo pondrá a prueba a fin de saber cuáles son los verdaderos sentimientos sobre la persona que lo acompañó en esta extensa etapa de su vida.
Paula Kohan, como la hija adoptada de este conflictivo matrimonio, también sabe darle a Sofía todo ese dossier de sentimientos para entender las novedades y al mismo tiempo, no demorar la noticia sobre su futura maternidad, encontrándose a la dulce espera con una persona (Ariel Pérez de María), intérprete que explota esa gama de conductas ligadas al oportunismo para escalar en la órbita política y gubernamental, armando un buen tandem histriónico con la actriz, diseñadora y modelo. Con cuatro actores que saben sin titubeos por donde deben transitar sus personajes, Nelson Valente en la dirección sabe aprovechar a cada uno de estos intérpretes para armar una situación coral, en la que el espectador ve cuestionados muchos puntos de vista del viejo milenio, entendiendo que los cambios en la sociedad llegaron para quedarse de manera progresiva y constante en muchos casos. Con un planteo escenográfico apropiado, buenas luces y varios efectos especiales para darle al relato la consistencia necesaria, “Cuestión de Género” se convierte en un espectáculo de gran calidad que amerita involucrarse en su especial historia, más allá de las posturas que cada uno tenga, procurando encontrar el camino para entender hasta donde llegamos por amor y que queremos ser en definitiva.
Fotos «Cuestión de Gènero» :Agencia SMW 2025 (Silvia Santos y Raul Casalotti)
“Cuestión de Género” (comedia teatral) // Intérpretes: Moria Casán, Jorge Marrale, Paula Kohan y Ariel Pérez de María
Dirección: Nelson Valente // Escenografía: Julieta Kompel // Vestuario: Betiana Temkim // Iluminación:Matías Sendom // Producción ejecutiva:Rocío Gómez Cantero y Mano Szereszevsky // Producción General: Pablo Kompel, Tomas Bredestón y Ricardo Hornos.
Teatro Metropolitan: Av Corrientes 1343 , Capital Federal