Noticias 1440 accedió días después de una audición oficial en la productora «PopArt», a conocer el nuevo material en el estudio hogareño junto al talentoso artista. Tras este aproach íntimo con su flamante disco, el brillante músico brindó numerosas y extensas declaraciones previas a su show del 27 de septiembre en Niceto Club.
(Capital Federal – Domingo 18 de Mayo de 2025) Han pasado diez días desde que el sello “PopArtDiscos” concretó una audición oficial para editores y directivos de medios, en las oficinas de la casa discográfica en la zona de Colegiales. En la misma, los asistentes que fueron convocados pudieron degustar la primera pasada oficial del álbum “El (in)correcto uso de la metáfora”, la primera producción de estudios con duración tradicional de disco después de la pandemia, lanzada por el exitoso compositor, guitarrista y cantante Richard Coleman. Las expectativas iniciales parecen haber hallado buen eco en quienes tuvieron la posibilidad de concurrir a las oficinas de la calle Nicaragua al 5900, pero la difusión de un nuevo registro plantea una ingeniería prolongada para asentar un trabajo artístico que demandó varios meses para ver la luz. El músico, satisfecho por la reacción inicial de los medios en esa reunión protocolar, mostró su inquietud ante la ausencia de este medio para esa presentación. Su manager, la realizadora y empresaria Alejandra Bredeston, ante esta curiosa situación, tomó la firme determinación el jueves 16 por la noche de comunicarse con este comunicador, para proponerle una experiencia mejor: escuchar las canciones del álbum en el estudio privado del artista durante la tarde del sábado 17, acompañado por el músico en un ambiente óptimo para disfrutar y analizar el flamante material publicado.
En una tarde muy desapacible totalmente nublada, sin vestigios de sol y una lluvia que no ha cesado desde la madrugada, la tranquilidad en la zona de Villa Urquiza es contundente y pocos circulan pasadas las 17 horas. En un añejo chalet cercano a la Avenida Congreso, la bienvenida la ofrecen el propio Richard Coleman, su manager y pareja, amén de Rosita, una cariñosa gata que apenas todos buscan confortable asiento, ocupa un taburete con la bandera de Inglaterra. El estudio del consagrado compositor, guitarrista y cantante está repleto de vinilos, CDs, instrumentos, procesadores de sonidos y otros delicados detalles que brindan una magistral calidez a quienes tienen la chance de estar en el estudio. Antes de comenzar la pasada completa del nuevo disco, la recepción incluye una reconfortante taza de té con leche y unas masitas secas, algo que tranquilamente encajaría con un clásico “Five O´Clock Tea”, pero en un barrio repleto de viviendas bajas sin edificios a la vista. Dando algunas directivas sobre donde ubicarse para recibir el audio de mejor forma y brindando un extenso dossier en papel con amplios detalles técnicos, suenan las nueve canciones que integran este trabajo (Salimos caminando – Eternidad-Como antes-Entre sábanas-Oscuras intenciones-Fiebre-Polaroid-Residencia-El buque).
Hay enormes gestos de satisfacción en este consagrado artista y razones no le faltan tras la escucha del flamante material, un concepto artístico que expone la vigencia del músico después de cuatro décadas de carrera. “El (in)correcto uso de la metáfora” no solo es una gran producción musical, sino el trabajo más valioso del creativo argentino desde la salida del CD “Incandescente”. La mayoría del material fue creado por el guitarrista con formato de cuarteto de rock, a lo que después le sucedió la adaptación en estudio con la compañía del “Trans Siberian Express”, la banda que lo acompaña hace más de una década y media en sus conciertos. El disco cuenta con las participaciones de Flopa Lestani en voces, una aparición vocal especial de Lidia Borda en el tema que cierra el disco y naturalmente, la valiosa presencia del mítico violero Phil Manzanera (“Roxy Music”) en los tres primeros temas del lado A del disco, dividido así pues su publicación amén de las plataformas, será por primera vez en acetato de 180 gramos en la primavera porteña. Este nuevo registro de la máxima figura solista del rock de nuestra nación cuenta con la producción del realizador Juan Blas Caballero, lanzamiento que incluye una colaboración en esa área del talentoso cantante y compositor Alejandro Sergi (“Miranda”) en el tema “Fiebre”. Después de oir con lujo técnico el álbum en donde fue compuesto y grabado, Richard Coleman vuelve a convidar té, masitas y acepta feliz charlar de este disco que lo llena de profundo orgullo.
¿En que momento tomaste la decisión para que el proyecto “El (in)correcto uso de la metáfora” fuese formateado a vinilo en tiempo y separación de contenidos? Richard Coleman: Mirá, en realidad desde que aparecieron las ganas y la necesidad genuina de hacer un álbum, lo pensé desde un principio como un vinilo. Fue como cambiar la estrategia de un proyecto y decir “bueno, cuando tenga ocho temas, tengo un disco, no tengo que hacer 25”. Entonces de alguna manera, me hice como una “trampita” para pensar que iba a ser más fácil, como que iba a poder llegar a hacerlo. Como hacer una especie de miniserie sonora con una determinada cantidad de capítulos, pero además el proyecto estuvo pensado con un límite de tiempo. Me puse a trabajar, entre enero y febrero del año pasado, que hablamos acá en casa de dejar de tocar, de no arrancar el año con la banda en vivo en marzo como hacemos todos los años, sino hacerlo recién en mayo. Entonces lo que yo me propuse entre febrero y mayo era tener el disco compuesto, eso era , tenía que llegar a mayo con las ocho canciones del álbum listas para trabajar. ¿Porqué? Porque sabía que hasta ahí era el límite de autonomía que teníamos para poder estar sin salir a tocar, una vez que empezara a tocar con la banda ya iba a ser un show por mes, o sea, ya no iba a poder tener la continuidad, la dedicación y la obsesión que tuve en esos tres meses de concentración en los cuales pude componer todo.
¿En la gacetilla figura que se efectuaron algunas grabaciones en Londres. ¿Qué es lo que se registró en territorio europeo? Richard Coleman: Fueron las grabaciones que efectuó Phil Manzanera en su estudio. Eso se hizo en la ciudad de Londres y desde allí me lo envió. Eso está colocado entre los datos técnicos y es una “chapa” (risas), pero no viajé a grabar a ningún lado porque es un disco de presupuesto muy sencillo, muy austero.
¿Cómo hiciste para congeniar con Phil su participación? Richard Coleman: Básicamente desde que habíamos acordado en el año 2022, que fue la última vez que nos vimos, en diciembre de aquél año que estuve en Londres, no es que siempre voy a esa ciudad, fue un año que tuve la suerte de poder hacer un par de viajes, cuando me iba de esa localidad le pregunté. Le dije “en algún momento voy a grabar un álbum nuevo, me gustaría que participaras, ¿estás dispuesto? Me dijo “sí Richard, no hay ningún problema, vos mandame todos los tracks y lo hacemos”. Esas fueron sus palabras, entonces en mitad del 2024 cuando ya tenía los temas compuestos y estaba viendo que tipo de intervención externa le podía agregar, un invitado o alguna otra cosa como lo que hicimos con Ale Sergi, ¿qué se le podía hacer? Ahí fue me acordé, porque me había olvidado, que habíamos quedado en eso con Phil. Entonces ahí le escribí, me dijo “claro Richards, estoy dispuesto, mandame los temas y los vemos”. Le mandé tres temas para que eligiera uno. Nó, me grabó los tres, un divino. Me contestó “mirá, me divertí, me encantaron los temas, la pasé muy bien, puse un montón de cosas, elegí lo que vos quieras, vas a tener que elegir, pero sentite libre de manipularlo”. Primero llegó un mail con un tema, y después otro con las otras dos canciones, dije “me hizo todo!” (risas).
Recién mencionaste a Sergi de “Miranda”. ¿Cómo fue que finalmente aparece Ale en este nuevo proyecto discográfico que estás lanzando? Richard Coleman: Fue así, porque una de las cosas “raras” del disco, porque es raro, es el tema “Fiebre”, que fue uno de los primeros que compuse para el álbum, los tres primeros fueron “Oscuras intenciones”, “Residencia” y “Fiebre”, esos son los tres primeros temas escritos de esta nueva producción. A “Fiebre” tenía ganas de “romperlo” un poco al tema, no estaba convencido y quería “juguetearlo” un poco, tenía muchas ganas que alguien metiera mano en la canción a ver si la podía llevar para otro lado. Se me ocurrió a partir que estaba pensando en esa idea, estaba escuchando John Grant, que es un artista que sigo mucho, un gran cantante, muy inteligente en el uso de la electrónica, bueno entonces yo pensaba, “estaría bueno hacer algo al estilo de John Grant” y mientras decía eso, iba por la autopista y ví el cartel con el anuncio de los shows de “Miranda” en Ferro, lo ví en esa imagen a Ale, tengo una relación con él, nos hemos cruzado varias veces y lo llamé. “Ale, ¿porqué no te venís al estudio? Tengo ganas que vengas a escuchar un tema y ver que le metas mano, para ver que se te ocurre hacer”. Bueno, con Ale la pasamos muy bien, fue muy divertido, estuvimos toda una tarde con Juan Blas (Caballero) y Ale en el estudio, entonces empezamos a achurarlo al tema, a cambiarle la estructura, en realidad fue como una situación de brainstorming, algo muy colaborativo, lo que hizo él fue muy lindo, fue resolver una parte de la melodía y la salida del estribillo hacia la estrofa, le agregó un acorde, ponele, de todo lo que hizo, fue para adelante y para atrás, anduvo, llegue a casa con el tema que había quedado así chiquitito, porque de todo lo que era fue cortado y le devolví un poquito de “maldad”, porque se le había ido el misterio y la maldad, habían quedado en otro plano, pero se lo devolví a eso, elegí realmente lo que el tema no tenía, manteniendo el aporte que hizo Sergio, que fue muy valioso, eso fue algo muy lindo.
¿Cuál fue el mayor momento de complicación en la grabación? Richard Coleman: Bueno, “Polaroid” se llamaba “Permanecer”, fue una de las canciones que compuse en abril de 2024 y cuando la terminé, estaba contento con lo que había pasado, pero en la medida en que lo seguía escuchando había algo que no me hacía feliz, algo del tema que no me hacía sentir bien. A vos que te tengo confianza, te lo cuento, de oscuro se me pasó a “triste”, que no es lo mismo, o sea, no era ese tipo de oscuridad, no era lo que estaba buscando, lo escuchaba y había una congoja, una tristeza y me empezó a oler raro, empecé a darle vueltas. Había algo que no estaba bien, Triste, Era triste. Era eso y cuando lo canté en el estudio lo paré, le dije a Juan Blas (Caballero) “nó, esto así no va a andar, dejame que me lo llevo y lo reformulo”. Esto fue en octubre del año pasado, o sea, el tema ya estaba compuesto, todo, ya estaba arreglado. Entonces me lo traje acá, me puse a trabajarlo, borré toda la melodía, escribí todas las estrofas de nuevo y le cambié la estructura, el estribillo quedó como estaba, eso quedó, porque el tema estaba ahí. La temática y el concepto sin dudas estaba en el estribillo, era como la canción llegaba ahí que no estaba bueno. Entonces, ese fue “un momento”, estaba el disco muy avanzado y si no resolvía eso me quedaba sin tema, o iba a poner un tema de relleno, que era lo último que quería hacer. Eso fue el momento más complicado de la grabación.
¿Cómo y cuándo tomaste la decisión de incluir una nueva versión de “Entre Sábanas”, tema incluído en el álbum debut de tu viejo grupo «Fricción» en los ‘80s? Richard Coleman: Mirá, me vino como…me iluminé de alguna manera, y la necesidad hizo lo suyo. Por un lado, cuando lo empezamos a tocar con la banda durante el 2023, lo empezamos a tocar en vivo de nuevo, una canción que no se tocaba en vivo desde 1989 en formato de banda, nunca se volvió a tocar ese tema. Tremendo, tremendo. Lo empecé a tocar en algunos shows acústicos, una versión linda con la guitarra acústica, estaba buena, o sea que lo canté mucho más ese tema solo con la guitarra, que ningún otro tema de «Fricción», es una canción que le tengo mucho cariño, y…¿porqué le tengo cariño?…porque nunca me cerró la versión que quedó grabada en “Consumación o consumo”. No quedó bien, lo grabamos muy apurados, hay algo que no estuvo bien, cuando lo empecé a cantar más, era una canción que me hacía sentir muy bien, entonces la integré al repertorio de la banda, sonaba tremenda, empezó a sonar bárbara y la tocamos durante el 2023 y también al año siguiente. En el detallismo el tema ahora ganó mucho, le subí el tempo, estaba muy cantada, entonces ahora la canté realmente con mucha naturalidad, porque son años de haber interpretado el tema, pero sin grabarlo, algo que no tuvo la primera versión: Y me pasó que cuando reacomodé estos ocho temas, con la edición y las subidas de tempo, los cambios de la composición, me quedó corto el disco, yo quería un álbum de unos 38, 39 minutos como mucho, así, y me había quedado de 36 y ese tiempo para mí era muy corto, era como un extended play o un EP largo. Dije “nó, esto para mí nó, esto no es lo que estoy buscando”, y en ese momento todavía no habíamos hecho la sesión de grabación de baterías, entonces le digo a Juan Blas “mirá, quiero grabar esta canción también, porque tiene mucho que ver con todo el concepto del disco”, encaja con las letras, o sea encaja perfectamente y suena verdaderamente muy bien. La versión es bastante distinta, aunque no se note, esta es tocada, la batería y todo, entonces eso lo decidí justo el día anterior a la sesión de batería, que le dije a Diego “che, vamos a agregar este tema, qué te parece?”, “buenísimo”, a él le encanta, le fascina, así que ahí fue la decisión de un día para el otro, se hizo esa versión y toda la banda feliz, a todos les encantaba tocarlo y a mí me encantó.
Por supuesto a Daniel Castro, bajista de la segunda fase de Fricción. Richard Coleman: Claro, claro, que él el tema no lo grabó, pero si lo tocó en vivo, si lo llegó a tocar, este track en los shows lo tocábamos con el bajo “Mark III” de «Fricción».
Las últimas dudas. Dentro de las letras hay tres frases en el disco muy interesantes. Una es, concepto que tiene que ver con la realidad, “la ambición está de moda”, la otra es “nada es como antes” y la tercera “el diablo en la lengua”. ¿Son inspiradas en todo lo que me contabas que habías ido a “Marcha por la Educación” y que estabas más permeable de muchas cosas que venían pasando en los últimos tiempos? ¿Sentís que esas tres frases están emergentes de esa sensibilidad sobre ciertas situaciones? Richard Coleman: Y sí, tiene mucho que ver, realmente tiene mucho que ver, el contexto esta vez me influyó en la composición de las letras como nunca. Nunca en mi vida me había sentido tan susceptible a eso, inclusive este contexto se apropió de algunas letras, cosas que yo había escrito y que después la realidad es como que las reafirmó y me las llevó para otro lado, no era la intención, esto ya lo he comentado, porque yo no reflejo la realidad en mis letras, no me dedico a eso, el trabajo es mucho más claro, ni panfletos, ni canciones de protesta, nada de eso, ni siquiera de pedo que haga alguna historia de vez en cuando, que acá hay una linda. Entonces bueno, “la ambición” tiene mucho que ver con esta urgencia, tiene que ver con el consumo también, porque se completa con otra, “la destreza ya pasó”, “la ambición está de moda pero la destreza”, pero hacer bien las cosas no está muy valorado. Simplemente es la ambición, es tenerlo todo de la manera más pajera posible, soy un poeta en alto (risas), Eso por un lado, después la de “nada es como antes”, esto está bueno que me lo preguntás, porque obviamente siempre hay mucha ambigüedad en lo que escribo, siempre fui así para escribir, y el “nada es como antes” no está dicho de manera…añorando, no es nostálgico, es una sentencia, es firme. Vos pensás que están pasando las cosas como antes, pero es terminante, nada es como antes, o sea, dejate de jorobar con la nostalgia, porque no es nada, no es ni bueno ni malo, no es como antes, claro, claro.
Sé que contaste a algunas personas que esto lo vas a tocar “por orden de púa completo”, o sea el show involucra dos partes: todo el disco nuevo y después lo demás. Richard Coleman: Si bueno, ese es el proyecto, inicialmente la idea es que vamos a tocar el disco entero y todo junto, después veo como sigue. Pero ese es el primer proyecto, lo tengo medio charlado, falta bastante, porque recién estamos todos aprendiendo a tocar los temas del disco, estoy disfrutando de esta parte porque es muy lindo, lo que va pasándolo al vivo, es algo muy lindo este proceso, después para las presentaciones la idea inicial es esa, pero creo que lo voy a tocar así.
¿Seguís con la tesis operativa de tocar en lugares como los que viniste haciendo shows últimamente, estilo “Niceto Club” y esas cosas? Richard Coleman: Si, en Niceto, porque el álbum saldrá a principios de junio, está confirmado que vamos a presentarlo oficialmente en “Niceto Club”, un sitio que me gusta muchísimo, me gusta el “show rockero”. Ya definimos la época del año en que vamos a llevarlo a cabo.
¿Hay una fecha específica para oficializarlo en ese destacado lugar en Palermo? Richard Coleman: Sí, el sábado 27 de septiembre a las 20:00 hs, fijamos la fecha de oficialización para fines de septiembre, y sí, porque hay algo que tiene que ver también con este tema de la nostalgia y todo eso, yo estoy ya convencido de que el auge de la nostalgia en mi generación o la generación “más 40”, lo voy a estirar un poquitito, digamos, en estos 20 años de generación, yo entiendo, puedo entender el tema de que bueno, al final del viaje uno se pone a pensar en la juventud. A recordar aquellos momentos, bueno a mí no me pasa eso y creo que hay un montón de gente que tampoco le pasa, pero como ahora no están rodeados de estímulos válidos nuevos que le hablen en su idioma, sino…¿tenés que escuchar música de jóvenes para escuchar algo nuevo?, no pasa por ahí, porque tenés que aprender un lenguaje que no es el tuyo, me parece que hay una generación que al final termina escuchando todas aquellas canciones que escuchaba hace 30 años, porque ahora no hay temas actuales que cubran ese lugar emotivo.
Bueno, gracias por decirlo. Me llevás a la pregunta que tenía preparada y que no sabía si plantearla o nó. Al afirmar eso, puedo preguntártelo. ¿Está mal visto hacer rock? Sos el solista de rock más importante que tiene el país, con tus cosas marcás una huella, existen en tu música desde el rock sónico con modificaciones hasta rock fino, muy laburado, con un cuidado estético. Hay un perfume también de otras cosas, Hay algo de David Bowie en el disco, no sos alguien que hace cumbia y al otro día tecno. ¿Está mal visto hacer rock? porque este nuevo álbum es un disco de rock muy en serio Richard Coleman: Qué se yo!, en el barrio me saludan todos y me quieren (risas), pero no sé si está mal visto o no, lo que te puedo decir para estilizar, mirá hay algo así, o sea en realidad el disco es una consecuencia de mi trayectoria. Entonces hay un poco de todo, o sea está Manzanera, ponele, esa es la voz, o sea mirá el cuadro ese de mi estudio, ese es el primer disco donde lo escuché a Phil Manzanera, es el disco, está la foto de Brian Eno, ese es “Before and After Science”, ahí estaba Manzanera. Ese vinilo lo compré a los 15 años, desde ahí, lo de David Bowie, lo del New Wave, The Cars, hay Human League, hay noventas por todos lados también, hay estribillos de esa década, hay cosas de los 2000 y hay cuestiones de uptempo muy The Cure. Pero claro, también sin embargo el sonido es el de ahora, porque está todo filtrado, es lo que decías vos hace un rato, es como hacer eso con el sonido de ahora, como sonaría ahora algo de los 80s, escuchás la banda de ahora que viaja, extrapola eso y lo agrega como aditivo, claro. Entonces no sé si está bien visto o mal visto hacer rock o nó, no forzaría la máquina, o sea ya bastante estoy muy contento con esto, no sabía que me iba a salir tan lindo, honestamente estoy orgulloso, el álbum me salió bárbaro, pero no me pondría a buscar un “flow”, con “flow” quiero decir lo que hacen los traperos para que sonara actual. No le cambiaría el ritmo, pero sin embargo dejarlos, que ellos están viniendo más para acá que nosotros para allá, están sumando varias cosas, el último disco de Wos o de Dillom son discos de rock, porque están haciendo eso, cantan a su estilo, dicen otras cosas, pero están fusionando eso, Pusieron el tenedor en todas esas cosas y empezaron a pinchar allí, porque ellos ahora están haciendo fusión, ellos están creciendo como artistas también.
Ultima pregunta. El único show que tuviste en medio de todo este proceso de grabación de esta nueva producción y toda esta última etapa fue el realizado en el “Quilmes Rock 2025”. Te agradecería me cuentes cómo experimentaste ese particular recital. Primero te movieron de escenario, pues originalmente ibas a tocar en el “Enigma” y pasaste al “PopArt”. ¿Cómo viviste ese show en ese escenario mientras se venía todo esto del nuevo disco? Richard Coleman: Estuvo lindo, la verdad que el concierto estuvo muy bien, me sentí muy bien, tocamos bien porque en realidad ahí retraje todo lo que estábamos haciendo el año pasado, que era tocar los temas nuevos en vivo, en este del “Quilmes”me privé, toqué como antes porque ya estaba en la calle, pero como aún no estaba terminado lo nuevo, lo planteamos como highlights o algo así. Entonces sí, me sentí bien, muy bien recibido por el público, me gustó la audiencia, me gustó más que el otro show en el “Quilmes 2022”, ni hablar!. Hubo una convocatoria cuando terminamos de tocar ahí en el gran escenario “PopArt”, había mucha más gente que cuando empezamos, que eso es lindo. Ya me había pasado algo parecido en el “Primavera Sound 2023” en Parque Sarmiento, que tocamos más temprano a la tarde, tipo a las 5 de la tarde, que fue lindo, la verdad que fue bueno, el escenario estuvo bien y yo me sentía en ese “Primavera Sound” como contenido por el hecho de que ese día había público que iba a ver a “Slow Dive”, obviamente que estaba “The Cure”, entonces “estábamos más en familia” (risas), acá ahora en abril no sabía con qué me iba a encontrar, era “un día de rock nacional” así muy fuerte y eso me encantó, me encantó mucho el público, me recibió muy bien, me sentí querido.
Además cerraste esa noche con un regalo para la gente, tocando una icónica canción de Soda Stéreo para un público que se fue con el corazón palpitando a 7.000 revoluciones. Richard Coleman: Ah, sí claro bueno, “Toma la ruta”, ahí “tomamos la ruta”, sí, eso fue bárbaro, bueno, fue un buen golpe, por un lado es cierto que lo veníamos tocando y nos encanta, porque la canción además tiene el contexto sónico de las cosas musicales que venimos haciendo. Por eso ese tema se subió al repertorio, porque no estaba forzado, el año pasado lo tocamos en “Niceto Club”, la noche que estuvo Fernando Nalé en el bajo, porque Dany Castro tenía una fecha con Abel Pintos. Muy claro, pero ese gran tema ya lo habíamos tocado antes con los chicos así que estuvo muy bien, fue un buen show.
Richard Coleman – Show de oficialización de «El (in)correcto uso de la metáfora» (Pop Art Discos) el próximo Sábado 27 de Septiembre de 2025 en «Niceto Club» a las 20:00 horas. Entradas disponibles en