Maxi Trusso tras su cuádruple fractura en «Niceto Club» hizo historia: Un show de 105 días, 33 temas y varios momentos desopilantes

El cantautor pop continuó el recital suspendido en marzo por tirarse al público sin que nadie lo contuviese, inolvidable fiesta que incluyó enormes hits, covers insospechados y hasta una parodia futbolística del músico escocés Rod Stewart.

(Capital Federal – Viernes 11 de Julio de 2025) La post pandemia nos permite apreciar en la actualidad cosas que rozan lo genuinamente bizarro, la incredulidad o lo absolutamente disparatado. Pero que todo ocurra en una muy acotada fracción de tiempo, sencillamente constituye algo maravilloso, más allá que uno lógicamente tenga que poner el foco en lo musical para brindar las noticias ocurridas. Los revisitados anales de la historia artística recordarán que el músico y cantante Maxi Trusso empezó un recital la noche del jueves 27 de marzo en “Niceto Club” y recién lo terminó anoche, después de 105 días. También se torna obligatorio aclarar que el músico no estuvo tocando esa cifra de jornadas y que la pausa entre el show que puso en marcha el evento original y el desenlace propiamente dicho ocurrido ayer, fue fruto de un hecho insólito, cuando el exitoso artista en el show del tercer mes del año decidió lanzarse desde el escenario al público, en un denominado “mosh” que finalizó de la peor forma, cuando sus supuestos “fans”, muy lejos de atajarlo y contenerlo, decidieron correrse, con lo cual el cantante golpeó directamente contra el suelo, sufriendo allí no solo una brutal contusión, sino una múltiple fractura de su fémur izquierdo y una contusión significativa en su cadera. Cuando la sorpresiva noticia se conoció a las pocas horas, se vivió total y absoluta conmoción entre los medios especializados, mientras este intérprete era llevado en ambulancia a un conocido nosocomio porteño.

Feliz de reencontrarse con sus seguidores en el mítico club de la calle Niceto Vega 5510, Maxi había puesto en marcha su concierto con sus canciones “Sunset Boulevard” y “Nobody is Lonely”, tras lo cual encaró dos versiones del grupo “Erasure”, como “A Little Respect” y “Oh L’Amour”, segundos donde imprevistamente decidió correr muy veloz hacia la audiencia y lanzarse. Tal vez por lo sorpresivo del gesto, aquellos que estaban muy cerca del escenario no tuvieron la reacción de contenerlo y extender sus brazos, por lo cual esta irrupción exterior culminó de la peor forma. Aún fracturado, el vocalista logró ponerse de pie y ser llevado a camarines por sus asistentes. El médico de guardia ubicado en ese sitio cercano a camarines, pocos segundos después lo revisó en ese sector, determinando que debía ser trasladado de urgencia, pero Trusso, muy fiel a su arriesgada forma de ser, antes de ser llevado a un centro médico, decidió quedarse en la camilla del vestuario cantando mientras su banda tocaba sobre escena. En ese felinesco cuadro de situación, el cantautor entonó “Nothing al All” y “Please Me” acostado, pero el dolor cobró forma activa y de inmediato se dispuso su traslado a un nosocomio cercano al club musical. Acompañado todo el tiempo por su manager y colaborador Mariano Israelit, la unidad médica decidió trasladarlo de forma inmediata al Hospital Rivadavia, donde ya lo aguardaban preparados para atenderlo tras el primer parte médico emitido desde la ambulancia.

Ubicado en la sala intermedia de terapia, los médicos comprobaron una cuádruple fractura del fémur izquierdo, situación comunicada al artista y su familia, tras lo cual el cantante fue intervenido en ese nosocomio. El músico supo que le esperaban no menos de tres o cuatro meses abocado a la rehabilitación, para poder reintegrarse a su habitual  actividad musical, intensas horas en las que comprendió el peso de su irreflexiva conducta practicando ese fallido acto de “mosh” desde escena, sin prever si quienes estaban en el campo de pie atinarían a contenerlo en la caída desde el elevado proscenio. En todas las entrevistas que brindó en su hogar, el hombre que cumplirá 55 años el próximo viernes 1 de Agosto, no se cansó de repetir la frase “no entiendo como hice esa locura”, mientras paralelamente a esos numerosos encuentros con medios, intensificaba su recuperación con kineosología y ejercicios en su domicilio. Gracias a su enorme fuerza de voluntad y el respaldo de su familia, 105 días después de aquella intempestiva decisión de arrojarse al vacío con las consecuencias ya detalladas, el intérprete Maxi Trusso regresó anoche al escenario donde comenzó su último recital, para retomarlo y completar aquél espectáculo suspendido por esta imprudente conducta que afectó brutalmente su físico.

Ubicado muy sereno el camarín del “Niceto Club”, con su bella pareja Tracey Sanahan custodiándolo de manera permanente casi como un guardaespaldas, el artista debe haber recordado ayer varias veces la noche donde comenzó esta traumática situación, que llevó a la suspensión de su recital, y también someterse a una etapa de recuperación por demás demandante para lograr una vida decididamente aceptable tras semejante daño corporal.  Maxi Trusso es un cantautor con algunas décadas en el mundo de la música, habiendo alcanzado su mayor pico de popularidad en el año 2010 cuando se publicó la canción “Please Me”, tema compuesto e interpretado por el conjunto “Poncho”, ensamble tecno rockero liderado por Javier Zucker que lo eligió para cantarla. Ese gran tema dance convertido en la canción más vendida de la plataforma “Spotify”, fue elegido por la firma Fravega para un comercial protagonizado por el actor Ricardo Darín, tema que significó su gran consagración mundial y hasta el mismísimo DJ internacional Paul Oakenfold hizo un valioso remix de ese tema. Aunque sus pergaminos musicales incluyen un arranque artístico varios años antes, etapa en la que se desempeñó como actor, el artista luego de ese difundido hit supo aprovechar esa ola de un tema pegadizo, para instalarse con un perfil creativo y de shows muy bien recibido por las audiencias aquí y en el exterior, concretando muchísimas apariciones en televisión al mismo tiempo.

Haciendo gala de su conocimiento de la estructura industrial en la música, el cantante en las semanas previas al recital de anoche realizó un importante plan de prensa para brindar sus impresiones tras lo ocurrido y promocionar el concierto de ayer, recordando que los que asistieron a ese recital y que habían conservado sus tickets, podrían ingresar al club de la calle Niceto Vega con esa misma entrada. En charlas con numerosos movileros y sin ponerse colorado, Maxi en todas las notas periodísticas que desarrolló, reiteró una y otra vez que fue el fundador del efecto “autotune” para voces en el mundo, con temas que así lo certifican, antes que la actriz y cantante Cher popularizara dicha manipulación técnica en la canción “Believe” alrededor del planeta. Estrambótico y sensible fashionista en sus vestuarios y sombreros, alcanzó un lugar destacado en la escena bailable continental, pero este tenor que suele entonar un par de canciones donde su voz empalma con el registro del ya fallecido cantautor norteamericano Elvis Presley, en la temporada 2023 anunció que se postularía para un cargo político en las elecciones nacionales de ese año, aunque por cuestiones operativas desistió tras haber llenado de afiches la ciudad con su imagen anunciando esta vocación de servicio desde la faz estatal. Encaramado defensor de toda la música sin artilugios electrónicos, mostró su fastidio con las nuevas figuras surgidas en la escena pop, entre ellas la exitosa vocalista “Lali”. Al respecto y aludiendo a la actriz de “Casi Angeles”, el cantante sostuvo que “Lali es el máximo exponente de la “grasada”, ella es divina, una gran actriz, pero no es rocker, es influencer, no chocó nunca con la desgracia”, abriendo de esta forma una polémica que persiste hasta estas últimas semanas en medios.

Este concierto trunco por una maniobra desafortunada con fuertes consecuencias para la salud del artista (múltiple fractura de fémur), recién fue retomado anoche a las 22:14, después que DJ Paul entretuviese a la audiencia durante una entretenida hora con  bases electrónicas y algún clásico de “Stereo MC” como “Connected”, en un perfil muy Manchester para la fría velada en Palermo. En ese momento de la noche el empresario, animador musical y conductor televisivo/radial Gustavo Lutteral emergió como aquella primera noche a fines de marzo para introducir al anfitrión, calentando la previa con una alocución muy al estilo de los rings de Las Vegas, para dar paso así al show, instantes donde el cantante nacido en Buenos Aires ingresó cuando la banda ya estaba arrancando la primera canción. Sin evidenciar señales de aquel porrazo de profundas consecuencias, Maxi Trusso arrancó con muy excelente predisposición física cantando aquella recordada canción del grupo Van Halen “Jump!” (Salta!), una disparatada ironía de su accidente en el suelo del club palermitano. Vestido de negro, con un gorro al tono muy grande, puso en marcha un show que finalmente se plantearía en dos bloques, estrategia para resistir ese largo recorrido en vivo sin padecer consecuencias físicas en su vuelta a los conciertos.

Esa apertura de show con el tema popularizado por la banda de Eddie Van Halen, deparó luego una secuencia adrenalínica de canciones que la gente conoció en estos últimos años después de su gran hit con «Poncho», arranque donde Maxi y su numeroso grupo encararon muy afilados temas como “Por suerte existo yo”, “Taste of love”, “Nobody is lonely”, “Make you mine” y “Sunset Boulevard”, inicio que expuso que el artista maniobraba sin inconvenientes de nivel físico en su regreso a las tablas. Exquisito especialista en cantar canciones de otros autores, Trusso hizo una bella versión de “A little respect” (Erasure) y casi sin mediar pausa retomó su cancionero con “When I`m Dreaming”. El desenlance de esa primera parte guardaba todavía la curiosidad de escucharlo entonar “Pop Goes To The World”, aquél himno de “Men Without Hats”, pero también un lado electro acústico con la presencia del icónico guitarrista Fernando Goin, para hacer el clásico de Bob Dylan “Knocking On Heaven’s Door”. Para cerrar ese tramo inicial Maxi cantó “Nothing left to lose” de su propia cosecha, para luego entonar con mucha pasión “I can`t help falling love”, ese clásico de Elvis Presley, donde quedó expuesto el notable parecido de la voz del artista argentino con su par de Memphis. Con ese clásico del “rey del rock and roll” el cantautor argentino clausuró su primer bloque de show, mientras la audiencia miraba un poco desconcertada la especial situación de tener que esperar para disfrutar de su artista.

La pausa en el concierto marcó el inesperado regreso de DJ Paul, quien por espacio de 30 minutos mantuvo la intensidad rítmica del lugar con versiones remixadas de Pet Show Boys, Cerati-Melero (“Vuelta por el universo” del álbum “Colores Santos”) y Tan Biónica (“La melodía de Dios”). Abandonando cierta tonalidad de su ropa negra y con menos abrigo a pesar de la fría jornada, Maxi Trusso optó una remera roja brillante con un logo estilo The Ramones pero que abajo portaba en mayúsculas la frase “Soy un mito”, empleando dos muñequeras elásticas de rombos blancos y negros, completando su vestuario con un gorro de piel para invierno de color cobre. Estaba claro que la segunda parte estaba pensada para levantarle el cachete a la audiencia y la lista de temas elegida así lo ratificó. Después de otra encendida presentación de Gustavo Lutteral introduciéndolo al proscenio y acompañado en vivo por un baterista, dos guitarristas, un bajista, un tecladista y dos bronces, encararon en el retome la canción “Nothing at all”, pero sorpresivamente ahí comenzaron los covers de artistas en algunos casos inesperados para el público que lo acompaña. Tras esa pieza de reciente consolidación en el mercado y las plataformas, Trusso arremetió con “Living on my own”, un éxito de Freddie Mercury en su único disco solista fuera de Queen. Luego de ese divertido track, Maxi cantó “S.O.S. Same Old Story”, coronando ese momento de euforia y diversión con la recordada “Please Me”, grabada con «Poncho» en 2010. Niceto Club era una  discoteca centrifugando dance  y casi treinta personas iniciaron un pogo cerca del escenario, conducta que el artista buscó atenuar para evitar lastimados con esa brusca tosquedad física.

Ni el más pintado suponía que podía ocurrir, pero el cantante primero rechazo el convite del público de volver a arrojarse del escenario, para pocos instantes más tarde invitar a su médico cirujano a pronunciar unas palabras, mientras la hinchada toreaba al intérprete en esos segundos incitándolo a repetir aquella maniobra con desenlace desafortunado. Todo se aplacó en ese sentido, pero lo más genial, divertido y bizarro llegó después. El notable vocalista cantó “Believe”, de Cher, cediéndole por unos instantes el protagonismo de esa fiesta a sus músicos, quienes estrenaron un entretenido tema instrumental. De su propia cosecha Trusso interpretó “You love me again», y pegado, otro batacazo con “Human”, uno de los himnos del grupo de rock pop “The Killers”, para luego entonar “Streets of rock and roll”, pero dispuesto a generar sorpresa de golpe y porrazo arremetió con tres inesperados covers que la mayoría festejó contagiada del entusiasmo del músico. Esas canciones fueron “Menta y Limón” (Roque Narvaja), “Handle with care” (The Travelling Willburys) y “Let It Be” (The Beatles), mientras la banda hacía maravillas para que esos clásicos sonaran muy parecidos a los originales. La diversión era el eje que mancomunaba toda esa experiencia y el show parecía no finalizar jamás. Ahí fue cuando desde un lateral le indicaron al artista de forma cortés que debía iniciar su progresiva despedida del escenario, haciendo un claro hincapié en el tema de su respuesta física.

Para los bises, Maxi volvió con la misma ropa pero con un ampuloso casco de vikingo, retorno al proscenio donde cantó “I Believe”. Atrás había quedado la medianoche y los organizadores parecieron comprender la interna necesidad del cantante de mantenerse en ese espacio unos minutos más. Con la presencia de dos artistas urbanos que aportaron – es una forma de decir- sus rapeos espontáneos y algunas coreografías de “break-dance”, a modo de cierre, Maxi volvió a cantar “Please Me” y “Nothing at all” en versiones más extensas, mientras arriba y debajo del escenario se vivía un clima de fiesta descontrolada. En la última composición, Trusso recibió una pelota de fútbol profesional de su pareja Tracey Sanahan y no tuvo mejor idea que imitar al vocalista escocés Rod Stewart en sus eventos en vivo tirando balones de fútbol al público, pero los fans lejos de quedarse con la pelota, la devolvían una y otra vez al escenario, en lo que parecía un «packman infinito en dos dimensiones». Una vez que logró convencer a todos los espectadores de conservar el balón, tomó una pelota más chica que parecía desinflada y repitió la maniobra de tributarla a la audiencia. Esta por suerte no volvió y dos personas anoche regresaron a casa con un inédito souvenir del espectáculo.

Ya con la gente amagando irse, el artista se acercó al borde del escenario, presentó a la banda que lo respaldó toda la noche y haciendo firme caso a las indicaciones de su novia Tracey Sanahan, ahora sí abandonó el lugar para recluirse en camarines y celebrar lo sucedido. La ovación que lo acompañó en su despedida pareció premiar la intensa entrega del músico, que casi al retirarse prometió ofrecerle a sus fans un nuevo espectáculo, con lugar a definir. Dando claras señales de una elocuente recuperación física, Maxi Trusso completó anoche ese concierto que había comenzado el jueves 27 de marzo, un show que debió esperar varios meses en su conclusión demorado por la rehabilitación del cantautor reponiéndose de una fractura cuádruple en el fémur de su pierna izquierda. Apoyado todo el tiempo por su manager Mariano Israelit en el proceso de volver a los escenarios, y exhibiendo ayer una respuesta por demás satisfactoria en lo físico, el vocalista le puso punto final anoche a un traumático episodio ocurrido hace tres meses. Ovacionado por el público durante esas casi tres horas de evento, el vocalista ratificó sus pergaminos como cantante, exponiendo una respuesta artística contundente, prolongado concierto que incluyó un repaso de todos sus hits, canciones afines a su paladar rítmico y también versiones de temas que muchos no hubiesen imaginado jamás interpretados por un calificado artista, que dando muestras de buena voluntad y pasión por su carrera, regresó a las tablas mucho antes de lo que los facultativos habían proyectado, ofreciendo feliz y emocionado un show tan ecléptico como divertidamente caliente en la fría noche palermitana.

Maxi Trusso – “El concierto de los 105 días” en «Niceto Club» (Niceto Vega 5510)// Show del Jueves 27 de Marzo de 2025: 1) Sunset Boulevard – 02) Nobody is Lonely – 03) A Little Respect (Erasure) – 04) Oh L’amour (Erasure) (phisical accident)– 05) Nothing al All (backstage) – 06 Please Me (backstage)  // Show del Jueves 10 de Julio de 2025: 07) Jump – 08) Por suerte existo yo – 09) Taste of love – 10) Nobody is lonely – 11) Make you mine – 12) Sunset Boulevard – 13) Little Respect (Erasure) – 14) When I`m Dreaming – 15) Pop Goes To The World (Men Without Hat) – 16) Knocking On Heaven’s Door (Bob Dylan) (with Fernando Goin guitarrista acústico) – 17) Nothing left to lose – 18) I can`t help falling love (Elvis Presley) // Bloque B: 19) Nothing at all – 20) Living on my own – 21) S.O.S. Same Old Story –  22) Please me – 23) Believe (Cher) – 24) (new instrumental dance) – 25) You love me again – 26) Human (The Killers) – 27) Streets of rock and roll – 28) Menta y Limón (Roque Narvaja) – 29) Handle with care (The Travelling Willburys) – 30) Let It Be (The Beatles) – 31) I believe – 32) Please Me (reprise) – 33) Nothing at all (reprise)      

Foto Internación Maxi Trusso en el Hospital Rivadavia: Mariano Israelit // Coordinación y producción general del concierto: Mariano Israelit // Fotos show Niceto Club – Jueves 10 de Julio de 2025: Gabriel Imparato (Noticias 1440).